08 de Julio de 2011 19:00
En Paraguay sobran abogados, pero faltan ingenieros
Empresarios de diferentes ámbitos manifestaron su preocupación por la escasez de profesionales tanto para la ingeniería, así como personas capacitadas para el ámbito económico.
En Paraguay sobran abogados, pero faltan ingenieros_273401 / ABC Color
Estas cifras demuestran la gran diferencia que existe en el país a la hora de formar profesionales. Según el Colegio de Abogados, de cada 10 abogados, seis están sin trabajo o cumpliendo otra función totalmente diferente de para la cual se formaron.
Ni siquiera vamos a abordar la calidad de la educación, pues es otro punto aparte que merece un espacio mucho más extenso con la opinión de más profesionales.
Alberto Acosta Garbarino, presidente de Banco Familiar, había dicho que el país debe celebrar la bonanza que está experimentando pero no dormirse en los laureles porque los ingresos aumentaron en tan solo un año. Su experiencia le enseñó que si el dinero no se invierte debidamente, difícilmente se obtengan ganancias en el futuro. Es así que plantea que ese auge económico debe destinarse en primer lugar a la educación.
Estudiar y trabajar se vuelve difícil compaginar, porque ambos exigen mucho tiempo y dedicación. |
"Tenemos 40 nuevas sucursales en el país, pero nos cuesta encontrar gente capacitada para que atienda a los clientes", expresó, al turno de advertir que si esta problemática no se zanja, el futuro se podría ver comprometido con un cuello de botella causado no por una crisis económica o la baja del dólar, sino por la falta de gente capacitada para el ámbito económico.
El ex presidente del Instituto de Previsión Social Pedro Ferreira es ingeniero civil e industrial. El mismo forma parte del directorio de un puerto privado que se encuentra actualmente en desarrollo y buscando profesionales para ocupar los puestos que se van creando.
Ferreira relató que es difícil conseguir un ingeniero que quiera trabajar en un puerto, porque no hay, pese a que el sueldo que se ofrece para estos puestos es de unos G. 4.000.000 para estudiantes y de G. 8.000.000 a G. 12.000.000, aparte de los beneficios sociales.
Busqué estudiantes, y nada; busqué profesionales, y nada, decía Ferreira en un tono de desazón y evidente cansancio. Su experiencia en el ámbito público le demostró una situación un poco desagradable: "La gente quiere sentarse y cobrar dinero sin hacer nada".
¿Por qué?
¿Por qué hay tan pocos ingenieros, médicos y economistas? Si analizamos, tenemos varios argumentos. En primer lugar, el bajo salario y el costo alto de vida. Se suele escuchar decir a la gente que actualmente se trabaja solo para comer y vivir, pero que el dinero no alcanza para otras inversiones importantes como la educación.
El trabajo se convierte en el segundo problema a la hora de estudiar, porque el horario que uno debe trabajar es mucho mayor que las ocho horas que estipula el Código Laboral. Trabajar y estudiar se convierte en un gran desafío por el desgaste físico y mental que produce, que afecta la concentración y el aprendizaje.
En tercer lugar, el alto precio de las carreras y el tiempo que se debe dedicar para las mismas. Un libro cuesta de G. 50.000 en adelante y se requiere de por lo menos dos a tres libros por materia, lo que se vuelve a multiplicar año a año mientras dure la carrera.
El costo de ser abogado e ingeniero
Un bajo salario no permite ahorrar en Paraguay. |
Para estudiar Derecho se debe abonar G. 800.000, que es el costo del cursillo de cuatro meses. Posteriormente, se debe pagar para el examen de ingreso G. 600.000, y si se supera la prueba, se abona una matrícula de G. 500.000 y una cuota anual de G. 200.000. En total, el gasto se puede redondear en G. 2.100.000, que es lo que exige la Facultad, pero sin sumar el costo de los libros, los cuales orillan entre G. 35.0000 y G. 150.000, y la manutención.
Estudiar ingeniería, cualquiera sea la especialidad, tiene otro costo. En primer lugar, el estudiante debe pasar el Curso de Nivelación, con una duración de cinco meses, cuya inscripción cuesta G. 500.000, más cinco cuotas de G. 250.000. El examen final cuesta G. 500.000.
La segunda etapa es otro curso previo al ingreso de tres meses, cuya inscripción cuesta G. 100.000, más tres cuotas de G. 250.000 y para el examen final se abona G. 25.000. Superadas estas dos pruebas, uno puede matricularse abonando G. 350.000, más una cuota mensual de G. 85.000 durante los cinco años que dura la carrera. Si sumamos estos primeros gastos tenemos que la carrera cuesta unos G. 3.560.000. Claro que tampoco aquí se suma el costo de los libros, manutención y otros gastos.
Una persona de nivel medio para abajo no tiene la posibilidad de acceder a estudiar la carrera de ingeniería, puesto que no existe manera de solventar esos gastos dependiendo exclusivamente de la familia. Si este es el plan, obligatoriamente deberán trabajar en forma paralela para cubrir estos gastos.




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