10 de Enero de 2012 11:45
Obama: Dios de Chávez
Cuando los gobernantes y hombres preclaros, de pundonor a toda prueba, asumen un cargo público, la ley les exige jurar sobre una Biblia o la Constitución, a cumplir con formales deberes y obligaciones para sus conciudadanos (ver nuestro libro Alegres horas colegiales). Asimismo, nuestros amables vecinos de esta zona meridional del Cono Sur se habían comprometido a respetar las cláusulas suscritas alegremente (por poco no besaron de rodillas los libretos rubricados); el problema es que ninguno de ellos cumplió cabalmente con los democráticos requisitos y los nobles propósitos del Tratado (ver nuestro artículo socios del Mercosur). Una de las vacías frases de buenos deseos que siempre han conmocionado a los pueblos de América, infaustos, pronunciada a viva voz, reza: "Y si así no lo hiciere, que Dios y la Patria nos lo demanden". Pues bien, la Patria (el pueblo), hace tiempo que se lo viene demandando en masivas manifestaciones de repudio (ver nuestro artículo desacralización Lugo - Putin).
Solo faltaba que su dios se los demandara; y sin dudas ya lo está haciendo; todos y cada uno de ellos está sufriendo diversos tipos de cáncer (que algunas personas culpan a un castigo de su dios).
Pues bien, aclarémoslo mejor para los denominados testa duras (o testarudos): el inefable Hugo Chávez (a los más tontos, les recordamos que este término no significa amable o afable, sino inexplicable) ha culpado últimamente al Presidente de los EE.UU. (su enemigo visceral Barack Obama) como el autor de tales cánceres, por lo que nuestro razonamiento nos lleva a deducir que para Chávez el dios es Obama; como suele decirse: los designios del Señor son inescrutables.
Su colega argentina había ido aún más lejos, al mirar teatralmente a lo alto y exclamar que también esperaba que ÉL se lo demandara (el santo ex Presidente ya fallecido, que Dios lo tenga en la Gloria), lo que nos había hecho pensar en aquel momento que podía pasar muuucho tiempo antes de que tal cosa ocurriera (pero ocurrió más pronto de lo esperado; y todos se dieron cuenta de ello, necesitando encontrar algún culpable, como el dios Obama, a quien consideran todopoderoso).
Santiago Servín
Solo faltaba que su dios se los demandara; y sin dudas ya lo está haciendo; todos y cada uno de ellos está sufriendo diversos tipos de cáncer (que algunas personas culpan a un castigo de su dios).
Pues bien, aclarémoslo mejor para los denominados testa duras (o testarudos): el inefable Hugo Chávez (a los más tontos, les recordamos que este término no significa amable o afable, sino inexplicable) ha culpado últimamente al Presidente de los EE.UU. (su enemigo visceral Barack Obama) como el autor de tales cánceres, por lo que nuestro razonamiento nos lleva a deducir que para Chávez el dios es Obama; como suele decirse: los designios del Señor son inescrutables.
Su colega argentina había ido aún más lejos, al mirar teatralmente a lo alto y exclamar que también esperaba que ÉL se lo demandara (el santo ex Presidente ya fallecido, que Dios lo tenga en la Gloria), lo que nos había hecho pensar en aquel momento que podía pasar muuucho tiempo antes de que tal cosa ocurriera (pero ocurrió más pronto de lo esperado; y todos se dieron cuenta de ello, necesitando encontrar algún culpable, como el dios Obama, a quien consideran todopoderoso).
Santiago Servín







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