El invierno y las podas

Posteado por Arq. Pancho Crosa el 29-06-2017

Cuando hace frío la gente permanece más tiempo dentro de sus casas y mientras las plantas aprovechan para descansar de su ardua labor de dar sombra.

Es la hora de podar los árboles, antes de que caigan lsus hojas y ramas de por sí solas.

El corte deberá estar destinado a modelar la morfología de modo orgánico: conducir las ramas hacia arriba en forma de brazos que se eleven al cielo para elevar sus plegarias y dejar penetrar los debilitados rayos del sol hasta el suelo.

Cuide que los cortes sean limpios procurando no desgajar, acompañando al l anillo de savia que se forma en los cortes, evitando que el agua penetre al tronco. Una pinturita con hidrófugo, tipo asfalto líquido y algún fungicida completarán la tarea.


Los residuos de las podas constituirán pronto un buen abono. Cavando pozos o surcos se depositarán las hojas y ramas pequeñas y se los cubrirá con tierra. Deje que el paso del tiempo haga lo suyo y prontamente (pero no tanto) tendrá un buen fertilizante.

En el invierno los fertilizantes minerales nitrogenados no sirven. Solo el abono natural de descomposición orgánica podrá ejercer eficientemente su labor, recuérdelo. Muchos podan sus enredaderas y sus viñas el 26 de julio día de Santa Ana, la abuelita materna de Jesús.

Seguramente ella bendice esas plantas y dan mejores frutas y más lindas flores.

La poda de formación se ejecuta en los primeros años del árbol y tiene la misión de guiar su estructura para que el crecimiento sea fuerte y sus ramas bien distribuidas, además de definir la copa del follaje y su altura.

La poda de mantenimiento cuando el árbol ya está crecido y necesita eliminar los elementos perjudiciales, compatibilizarlo con cables aéreos, despojar del follaje excesivo, balanceando el peso y la orientación, brindando luz y aireación necesarias.

Una poda que no me gusta pero que existe es la poda figurativa que con formas geométricas van buscando alcanzar alguna forma casi escultórica

En temporada invernal recrudecen los vientos y se desprenden las caducifolias, las florecillas se marchitan, pero mientras tanto las plantas preparan sus nuevos brotes para el estallido de colores en la vigorosa primavera que se acerca. Las semillas se contraen, se concentran, para explotar en cuando vengan los primeros calores.
Prepare ya su primavera.

Aproveche este tiempo para limpiar a fondo el jardín. Airee las rastreras y los suelos apelmazados. Retire todo lo marchito, que suele ser mucho. Es el momento de diseñar y rediseñar nuestro espacio verde. Llegó la hora de cultivar lo que nos alegrará la vida en los próximos tiempos de temperaturas elevadas.

De los pastos ni se preocupe. Los trebolitos y otros yuyos harán su agosto en julio, je je… pero espere no más que lleguen los calores y verá como el césped recuperar el terreno perdido. Mientras tanto dele un mantenimiento a su segadora de pasto, límpiela, engrásela y afílela que ya la necesitará próximamente.

Hasta la próxima.

 

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