Andá votá
¿Estas cansado de la política? Andá votá. ¿Te gusta la política? Mejor, andá votá.
¿Estas cansado de la política? Andá votá. ¿Te gusta la política? Mejor, andá votá.
Recientemente leí una publicación que llamó poderosamente mi atención; una presentación realizada en el Museo de Historia Natural de Londres, donde se exponía el proceso de extinción de animales y plantas como un proceso natural de las especies, de desaparecer del planeta para dar lugar a otras, proceso que en si lleva millones de años y que fue expuesta por varios científicos que marcaron la historia.
Don Juan vive en un asentamiento llegando a Ciudad del Este. Recicla cartones con su familia. Añora el día que lleguen las elecciones para votar nuevamente al partido que lo lleve "al poder".
Al terminar una de las mejores películas de animación de los últimos tiempos, uno de sus simpáticos personajes exclamaba la siguiente frase: "Estoy más contento que político en Navidad!". Obviamente, haciendo referencia a las interminables sonrisas y gestos de amabilidad que profieren los políticos (especialmente los estadounidenses) en dicha época del año.
En los últimos años se ha discutido sobre la compatibilidad entre desarrollo y sustentabilidad ambiental. Lastimosamente este debate se ha dado desde preconceptos y posiciones muchas veces ideológicas, sin pensar en las ventajas económicas y el valor enorme que la biodiversidad puede aportar a un país en su esquema de desarrollo a largo plazo. Y el Estado ha estado completamente ausente en la necesidad de conciliar estos intereses que son perfecta y necesariamente compatibles.
Este año nos pusimos una meta con el equipo: invitar a jóvenes interesados en la política y el funcionamiento de las instituciones públicas a realizar pasantías dentro de la Cámara. Le pedimos una breve monografía sobre su visión de la política y de la realidad nacional. Hace mucho tiempo no sentía tanta satisfacción y orgullo al leer a un joven de 17 años escribir lo que sigue. Nuestro primer pasante se llama Joaquín Denis, le decimos “Joaco” y esto es lo que él piensa de la política y que hoy quiero compartirlo con ustedes:
En los últimos meses hemos escuchado mucho esta pequeña deformación gramatical y no precisamente haciendo alusión al dios griego del amor, sino exactamente lo contrario: lo usamos como sufijo que denota la pertenencia a determinados grupos, generalmente enfrentados por motivos diversos.
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