No es precisamente un motivo de orgullo para una institución pública engalanar el edificio con semejantes jirones que más parecen trapos de uso doméstico.
Siento vergüenza y es una indignante muestra de irresponsabilidad.
César Pereira
No es precisamente un motivo de orgullo para una institución pública engalanar el edificio con semejantes jirones que más parecen trapos de uso doméstico.
Siento vergüenza y es una indignante muestra de irresponsabilidad.
César Pereira