Luego de visitar las Cataratas del Yguazu, patrimonio de la humanidad, lado brasilero, con unos amigos extranjeros, también quise mostrarles una de las maravillas nuestras, los saltos del Monday.
La decepción y la vergüenza fueron el factor común al ser testigos de la inutilidad de nuestras autoridades. El abandono manifiesto, la desidia , la inoperancia y la mentalidad cavernaria para administrar este regalo de la naturaleza.
¿Hasta cuándo será que tengamos que ir siempre al vecino para admirar sus bellezas y retornar a nuestro país, tratando de ocultar todo lo bello que tenemos para maquillar la inoperancia de los responsables?
Ojalá podamos revertir esta triste situación y hacer conocer a propios y extraños ese Paraguay que todos queremos.
Antonino Solís
