En Kazán, ante 40.000 espectadores, Chile llevó la iniciativa y Portugal le entregó con gusto el mando. Ambos equipos tuvieron ocasiones para marcar, pero las desbarataron los arqueros, Rui Patricio para el campeón europeo y Bravo para el rey de América.
En el minuto 118, Chile rozó el gol en un doble remate a la madera. Primero disparó Vidal al poste desde la frontal y a continuación Martín Rodríguez al larguero. El partido se fue a los penales, donde la fortuna sí que sonrió a la Roja.
Héroe en las tandas de penales frente a Argentina en las dos últimas finales de la Copa América que ganó Chile (2015 y 2016) al parar en cada una un lanzamiento, el portero del Mánchester City se superó a sí mismo y paró los tres primeros penales a Ricardo Quaresma, Moutinho y Nani. Por el lado chileno marcaron Arturo Vidal, Charles Aránguiz y Alexis Sánchez. Fue 3-0 y otra final.
La campeona de Sudamérica jugará el domingo en San Petersburgo contra el vencedor del México y Alemania, que juegan mañana en Sochi a las 14:00.
