El empastado del Estadio Municipal de la ciudad de Carapeguá lucía muy maltratado como consecuencia de las inclemencias climáticas que azotaron la ciudad en los últimos días.
Sportivo Carapeguá, necesitado de puntos para seguir zafando de los problemas con el promedio, recibía a un Sol de América de campaña irregular que buscaba cortar con la sucesión de dos partidos seguidos sin poder ganar.
Ambos equipos buscaron desde temprano en el partido la posibilidad de abrir el marcador, pero la superficie del campo de juego no favorecía a un juego vistoso por lo que se debía buscar alguna otra alternativa para la creación de las jugadas de riesgo.
Cuando habían transcurrido 20 minutos del encuentro, el defensor Rubén Maldonado se encargaría de abrir el marcador para los locales.
Cinco minutos más tarde, Bruno Valdéz conectaría con la cabeza un centro enviado por Alfredo Mazacotte para poner el 1-1 con el que llegaría a su final la primera etapa.
En la complementaria, el nivel de juego disminuyó y el grito de gol ya no se pudo escuchar en tierras carapegueñas.
