Los pilares para la consagración gumarela

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Rubén Israel, director técnico de Libertad, campeón del Clausura paraguayo, destacó que la entrega y la regularidad de su equipo fueron fundamentales para la consagración del Gumarelo.

“Un campeonato no se gana por un accidente”, comenzó diciendo Israel durante su visita a la redacción de ABC Color.

El profesional uruguayo indicó que en Libertad se cuenta con una estructura institucional que “nos contiene y permite, desde la infraestructura y desde lo económico, poder mantener un equipo que trabaje pensando pura y exclusivamente pensando en el fútbol”.

Destacó la colaboración de todas las personas que se mueven alrededor del plantel gumarelo.

“Después está lo más importante, la estructura de los jugadores. Hemos contado con un plantel de jugadores en un 70 por ciento autóctonos de la institución que no estaban jugando en los semestre pasados”, señaló.

“Yo bien conocía que han hecho un trabajo estupendo desde la actitud, la entrega, el sacrificio, el convencimiento de que estábamos por el camino acertado aunque era difícil había que remar muchísimo”, agregó.

Israel manifestó que en filas gumarelas eran conscientes que si se encontraba la regularidad iban a poder pelear por el campeonato. “La calidad, la capacidad y la entrega de un plantel que nunca dudó”, afirmó.

El DT gumarelo reconoció que Libertad quedó rezagado en la lucha por los primeros puestos luego de una sucesión de empates, sin embargo aseguró que durante esos partidos el Albinegro nunca se desprendió de la idea de que se tenía un gran volumen futbolístico.

“Lo que faltó fue el remate en varias jugadas, ese último toque preciso porque todo lo que se había hecho hasta abajo del travesaño del equipo contrario era el ideal que nosotros estábamos buscando. Lo que nos había pasado en dos o tres partidos es no rematarlos cuando tuvimos para rematarlos, por accidentes del fútbol o virtudes del rival”, aseveró.

El profesional uruguayo resaltó que se mantuvo la línea y la esperanza en base a que mientras más se trabajaba, más se iba a mejorar.

“El partido que terminó por coronar todos los esfuerzos y demostrarnos a nosotros mismos que podíamos pelear el campeonato, en forma silenciosa pero segura, fue el que le ganamos a Guaraní, en su cancha, cuando nos llevaba ocho puntos y con ese partido quedamos a cinco”, sentenció.