Poco después de que el presidente de la Conmebol, Alejandro Domínguez, asegurara que la final de vuelta está para jugarse a las 17:00 en el estadio Antonio Vespucio Liberti, Boca Juniors emitió un comunicado en el que solicita la suspensión del encuentro y la aplicación del Artículo 18.
La entidad xeneize manifiesta en el comunicado que considera que no existe igualdad de condiciones: “Luego de los hechos de violencia sufridos en las inmediaciones del estadio, de haber constatado la magnitud y gravedad de los mismos y las consecuencias que han generado en el plantel, Boca considera que esas condiciones no están dadas y solicita la suspensión del partido, así como la aplicación de las sanciones correspondientes previstas en el Artículo 18, para que la Conmebol actúe en consecuencia”.

