Con la finalidad de transmitir los pormenores del partido entre Olimpia y Fluminense por cuartos de final de la Copa Libertadores, equipos de diferentes radios viajaron hasta Río de Janeiro.
Desde tempranas horas de la tarde del miércoles fueron llegando hasta el estadio Sao Januario para poder montar los equipos necesarios para la transmisión. Varios de los colegas se encontraron con que el espacio de sus cabinas era demasiado pequeño.
Pero el caso más grave afectó a los componentes de Radio Primero de Marzo, quienes ni siquiera tuvieron una cabina. Ante esta situación, debieron instalar sus equipos en la zona de plateas, entre los hinchas del Olimpia.
En conversación con ABC Color, Julio González Cabello, relator de la citada emisora, manifestó que tuvieron que armar sus equipos bajo la torrencial lluvia que cayó durante todo el partido.
“Lamentablemente, por la pésima organización tuvo que transmitir en esas condiciones. La Conmebol tiene que tomar con firmeza esta situación. No se debería descuidar al periodismo que es el encargado de apoyar para el éxito de sus competencias”, afirmó González.
El periodista señaló que la Conmebol debería exigir ciertas condiciones mínimas para los estadios en los que se jugarán los partidos de los torneo internacionales.
González Cabello relató que tuvieron que recurrir a algunos pilotines a la buena predisposición de los hinchas que algunos casos les prestaron hasta camperas para poder cubrir sus equipos.
Recordó que los representantes de Fluminense le “tiraron todo el fardo” a la jefa de prensa del Vasco da Gama, club dueño del estadio, pero la misma también eludía la responsabilidad al decir que era la gente del tricolor la encargada de la organización pues ellos alquilaron la cancha.
“Menos mal que salió a la perfección la transmisión, gracias también a la pericia de nuestro técnico”, aseveró.
Anunció que se presentará un reclamo ante la Confederación Sudamericana de Fútbol, al tiempo que expresó que espera que el gremio periodístico paraguayo también se haga sentir con respecto a esta situación.
“Cuando nos vamos nos maltratan y acá le abrimos la puerta. Aquí somos demasiado buenos, demasiado hospitalarios. Es una vergüenza, nuestras empresas invierten demasiado dinero para encontrarnos con esta situación”, sentenció.
