En una jornada con olor a Eliminatorias Sudamericanas, Sol de América y Rubio Ñu se pusieron al día en el torneo Clausura. El único juego que faltaba de la fecha ocho fue regularizado bajo el arbitraje de Juan Benítez.
El conjunto dueño de casa buscó por los costados, el ariete Isaac Díaz conectó un centro y su frentazo acabó en las manos de Carlos Gamarra a los 6’. Y dos minutos después se produjo la primera acción polémica del encuentro.
Fabio Escobar convirtió pero el tanto no suba al marcador. El árbitro Benítez, escudado en su asistente, invalidó la acción por una mano inexistente del ariete ñuense que fue amonestado por protestar esta decisión.
Con el juego sin muchas emociones, a los 18’ recibió su segunda amarilla Escobar y dejó a su equipo con 10 hombres. Sol de América no supo hacer pesar esta ventaja. Es más, fue Rubio Ñu, con un tiro de Álvaro Campuzano, el que estuvo cerca de romper la paridad.
Antes del cierre de la primera mitad fue amonestado Isaac Díaz y poco después del inicio del complemento vio la segunda. De esta manera, también el elenco local se quedó con un jugador menos.
Ya ambos con 10 jugadores, las cosas se mantuvieron parejas, no se registraron situaciones de gol y el juego por momentos fue cerrado. Hasta que apareció el gol de Gustavo Velázquez para cambiar el marcador.
De un lateral nació el tanto que desniveló el partido a los 85’. Velázquez fue el encargado de dar a los suyos tres puntos que lo dejan con 16 unidades como escolta de los líderes Olimpia y Guaraní que tienen 19. Ahora ya piensan en River Plate.
Rubio Ñu se quedó con la rabia por el gol sobre el final que recibió y por el tanto legítimo que se le anuló y que influyó después en la expulsión de uno de sus referentes en el ataque. El elenco de Santísima Trinidad se queda con nueve puntos y en la siguiente fecha se las verá con Libertad.
