El cuadro franjeado jugó muy a la defensiva, fue conservador, pero en partidos de esta índole todo vale; lo de jugar bien queda en segundo plano, cuando lo más importante es conseguir resultados. Esa fue la temática del técnico Ever Almeida, de no perder el partido, aunque la consigna era un empate, pero con goles.
Como se presagiaba, el partido comenzó con Olimpia cediendo terreno y la posesión del balón al rival. Por eso no extrañó que en 20 minutos de juego, Fluminense tuvo el 77 por ciento contra 23 el dominio del balón. En ese lapso se registraron solo dos llegadas con peligro al arco franjeado, y en ambas respondió muy bien el golero Silva ante sendos remates de Leandro Eusebio y Jean.
Luego, Richard Ortiz quedó medio “groggy” tras rechazar con la cabeza un pelotazo de Fred, que iba directo a la portería.
El campo se presentó un poco resbaladizo en algunos sectores a consecuencia de la lluvia.
Para la etapa complementaria, ingresó Castorino por Salgueiro, quien pese al esfuerzo no estaba bien físicamente para seguir. El cambio le dio mayor movilidad al ataque franjeado, pero el trámite no cambió.
“Flu” tuvo dos ocasiones claras para anotar, pero Silva estuvo impecable.
Aranda fue expulsado a los 82 y Olimpia tuvo que extremar recursos para mantener la valla invicta ante el aluvión brasileño. Al final, el empate premió el sacrificado trabajo franjeado.
