De aprobarse, el ministro solo podría dar la “palada inicial” de las obras, ya que el próximo gobierno ejecutará el plan de modernización del transporte.
El Ing. José Tomás Rivarola, director del proyecto metrobús, informó que están listos los documentos para que el ministro presente de nuevo el ambicioso plan para modernizar el transporte. Sin embargo, no entregará el documento en que consta el plan de concesión, por unos 20 años, del itinerario Asunción-Capiatá. Esto será definido después y es un asunto que analizará el próximo gobierno.
La concesión del servicio es otro punto complicado. Los transportistas están de acuerdo con el metrobús, pero exigen que la licitación sea solo para empresas paraguayas. El gobierno de Federico Franco dará prioridad a las nacionales, según acta firmada el 21 de enero por el viceministro Luis Pereira y el presidente de la Secretaría de Transporte del Area Metropolitana, Hugo Vera. Los transportistas habían rechazado el proyecto porque Efraín Alegre lo lanzó a espaldas del sector y sin participación de la Setama.
Si el Parlamento aprueba sin contratiempos el préstamo del BID, Franco y Buzarquis podrían dar la “palada inicial” de la infraestructura para el metrobús. El ministro es criticado porque lanza obras viales con fines electorales. Después del acto público, algunas empresas contratadas no iniciaron los trabajos.
El metrobús no será movido a gasoíl, sino a electricidad (trolebús), según Rivarola, quien dijo que la infraestructura vial será pagada con el préstamo. Los empresarios deberán correr con la inversión para el nuevo sistema de transporte, que demandaría 160 trolebuses, cuyo costo por unidad sería US$ 450.000 (G. 1.809 millones al cambio de G. 4.020). La concesionaria también deberá cargar con otras inversiones y gastos, como recursos humanos y gastos operativos y administrativos.
Complot contra Setama
El Centro de Empresarios del Transporte del Área Metropolitana asegura que el pasaje real o técnico es G. 2.623, de acuerdo a la rebaja del gasoíl. Esto fue plasmado en acta el 21 de enero por miembros de la comisión interinstitucional, entre ellos, el viceministro Pereira. El pasaje debió bajar solo G. 100, como acordaron la Cetrapam y Ucetrama con el Presidente de la República y sus hombres de confianza.
Los socios del gremio dicen que el gobierno de Franco está generando el conflicto con los transportistas porque tiene dos objetivos políticos: 1) plantear al Congreso la creación de un ministerio, donde la Setama y la Dirección Nacional de Transporte serán solo apéndices de la futura cartera de Estado; 2) presentar de nuevo el proyecto metrobús, pero con el único objetivo de manejar el crédito del BID.
El presidente Franco, el viceministro Pereira y Rivarola se cuidan en advertir que los mayores escollos para el metrobús no son los intereses de frentistas y vendedores callejeros de San Lorenzo y Asunción, sino las empresas de transporte. Estas tienen un monopolio vitalicio otorgado por la Ley 3698/09, que modifica la Ley 1590/00, que crea la Setama y la Dinatran.
La segunda ley otorgaba a las líneas siete años de usufructo de un itinerario y luego la Setama debía lanzar un concurso público. La Ley 3698/09 determina que “las empresas permisionarias continuarán en el usufructo de los respectivos itinerarios, sin necesidad de participar en la nueva licitación”. Esta norma aclara que tanto la Secretaría como la Dinatran deben hacer licitaciones solo en caso de itinerarios nuevos.
