Carperos lotean y se autoadjudican en 280 lotes la reserva Ñacunday

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Los carperos del asentamiento Santa Lucía del distrito de Ñacunday, ubicados en una finca que forma parte del parque nacional de la zona, lotearon el área boscosa en 280 porciones de 2.500 metros cuadrados cada uno, según confirmó uno de los dirigentes “sintierra”.

ÑACUNDAY, Alto Paraná (De nuestra redacción regional de Ciudad del Este). El espacio para cada uno de los 280 lotes de los invasores apenas da para tener una huerta y no serviría para vivir de la agricultura, por eso se presume que la tala ilegal de árboles de especies nativas es el motivo inicial de los “sintierras”.

En el asentamiento Santa Lucía se puede observar que las chozas de carpas fueron cambiadas por casas de maderas. Muchas fueron construidas recientemente con maderas frescas presumiblemente extraídas de la reserva Ñacunday.

La tala ilegal de árboles sería la principal actividad de los carperos ya que no cuentan con otro medio de subsistencia, según los productores. La finca donde están asentados desde hace un año y medio que forma parte de la reserva Ñacunday fue loteada por los ocupantes y se autoadjudicaron terrenos de 50 por 50 metros, según confirmó el dirigente del grupo, Carlos Alegre.

Igualmente dejaron una porción para una institución educativa, allí funciona la “escuela carpa” con 170 alumnos. El director de la escuela, Robert Ramírez, explicó que recibieron los kits escolares al igual que la merienda pero se quejó de la precariedad de las aulas de carpas porque las carpas son devastadas con cada tormenta y están muy deterioradas.

La denuncia de talas de árboles fue presentada por productores de esta zona en la Fiscalía zonal de Iruña debido a que desde hace varias semanas detectaron trabajos clandestinos con motosierras tanto en la reserva forestal del parque nacional Ñacunday como en la reserva del agrosilo Espigón del grupo Favero.
Según la denuncia, los responsables serían los carperos ya que no desarrollan ninguna otra actividad para sobrevivir, pues el espacio reducido no les permite dedicarse a la agricultura.

Los productores incluso tomaron fotos de personas extrañas que ingresaron a la reserva Espigón presuntamente para efectuar las talas y las imágenes podrían servir para identificar a los responsables.

La investigación quedó a cargo de la fiscal de Iruña, María del Carmen Meza, quien entre la noche del lunes y la madrugada del martes pasado detuvo a dos personas a bordo de un camión repleto de tablones recientemente aserrados. El martes a la tarde, acompañada de agentes del GEO de la Policía Nacional, incursionó en el monte de la reserva Espigón y constató varios puntos de talas de árboles.

En varios puntos la representante de la sociedad detectó troncos de árboles recientemente derribados y restos de tablones aserrados de especies nativas como peterevy y guatambú con características similares a los que incautó.