Según el analista, existen posibilidades de que CDE se transforme en una ciudad atractiva para las compras. Resaltó que Paraguay tiene un potencial enorme, primero, por la ubicación geográfica. Además, en CDE están representadas las principales marcas del mundo, los empresarios esteños tienen conexiones importantes en todo el mundo. “Si no se puede competir en precio, se debe apuntar a la sofisticación del comercio y el turismo, donde la gente, además de comprar, puedan hospedarse, realizar recorridos turísticos”, apuntó Ferreira.
Agregó que para el turista que hace una comparación sobre la logística de transportar mercaderías, resulta cada vez más costoso venir a CDE; además, la ventaja impositiva muy grande que siempre tuvo Paraguay, hoy día va desapareciendo. “En el mediano plazo, esto tiene que convertirse en una ciudad donde realmente sea atractivo para el turista comprar, independientemente del costo, apuntó Ferreira.
Los productos que se venden en Ciudad del Este, (electrónicas en general) dejaron de ser una apuesta atractiva para el consumidor brasileño, a pesar de que en Paraguay la carga tributaria es comparativamente más baja que en el vecino país. Lo concreto es que estos productos ya no logran ser competitivos, debido a una serie de exenciones que impuso el gobierno brasileño para incentivar su industria. A partir de estas medidas, un gran número de turistas brasileños dejaron de ingresar al país para realizar compras, lo que incrementa la preocupación de los comerciantes, que viven de dichas ventas.
La actividad comercial en Ciudad del Este, que va desde los propios negocios, vendedores, fletes, taxis, paseros, bares, restaurantes, ocupa a unas 400.000 personas. Ante la falta de una política de Estado para revitalizar el comercio, y a medida que pasan los meses, la situación se agrava, y con una merma de casi el 70% de las ventas, muchos negocios tuvieron que cerrar y a diario unas 10 personas quedan sin empleo.
Ferreira explicó que el plan de reconversión incluye un adecuado desarrollo industrial e inmobiliario y fomento del turismo, además de la cuota de participación del sector privado en mejorar las fachadas de los negocios, abrir nuevos centros de entretenimientos, cadenas de hoteles, restaurantes. Se necesita como mínimo una inversión de US$ 1.000 millones en cinco año para lograr el objetivo de reconvertirla en el mayor shopping de cielo abierto del Mercosur, y con una visión más optimista, incluso de Sudamérica”, dijo Ferreira.
Poca ayuda pública
El analista lamentó que el comercio haya sido bastante marginado por el gobierno. Dentro del rubro de los servicios, el comercio ocupa un lugar muy preponderante en la contribución del producto interno bruto (PIB), además de su importante aporte al fisco. Agregó, que, contrariamente al sector agroganadero, el comercio recibió hasta ahora poco apoyo público para su desarrollo, siendo este el mayor generador de empleo.
“Esta llamada a convertirse en la principal capital comercial del país y en un polo comercial vinculado al turismo necesita un poco de apoyo. El sector comercial debe ser para el Gobierno la segunda gran apuesta económica, después de los agronegocios”, afirmó finalmente Ferreira.
Las ventas bajaron 70%
El Paraguay reexporta al menos un tercio de lo que compra de afuera, principalmente al mercado brasileño. En el 2012 las reexportaciones sumaron US$ 4.631 millones, o sea, el 43 por ciento del total de nuestras importaciones. Estas ventas, según empresarios mermaron en cerca del 70%, y podría traer un duro golpe al comercio, ante la menor entrada de turistas. La comercialización de productos importados se realiza a turistas en zonas fronterizas con Brasil (CDE, P. Juan Caballero y Salto del Guairá), y con Argentina (Encarnación). Por lo general, los consumidores vienen atraídos por los precios de productos del mercado paraguayo, relacionados con la electrónica, informática y perfumería.
