En su mayoría, los manifestantes pedían la devolución de sus mercaderías retenidas por los funcionarios del Detave. Juana Almirón, representante del grupo, denunció que las mecancías fueron incautadas, a pesar de poseer el denominado régimen de despacho aduanero de Pacotilla. Señaló que esta situación perjudica a las familias que acudieron hasta la ciudad argentina de Clorinda, Argentina, para realizar sus respectivas compras, teniendo en cuenta la importante diferencia de precios con respecto a nuestro país. Indicó que muchas familias dependen de la venta de mercaderías a pequeña escala.
Por su parte, Roberto Villalba, jefe local del Detave, expresó que la única función de los empleados es hacer cumplir la orden de retener todas las mercaderías que ingresan fuera de los alcances de los regímenes aduaneros. Explicó que el decreto del Poder Ejecutivo N° 17.428/02, que reglamenta el denominado régimen de Pacotilla, claramente indica que todas las mercaderías que ingresan amparadas bajo este régimen, son exclusivamente para consumo familiar y solo para las localidades fronterizas, cuya franja estará constituida hasta unos veinte kilómetros de la línea internacional. Señaló que el monto máximo para las compras es de unos 150 dólares (unos G. 640.000, al cambio actual).
A la par de los controles del Detave, en una de las cabeceras del Puente Remanso, específicamente en Mariano Roque Alonso, efectivos militares también realizaron verificaciones de todos los automóviles y colectivos provenientes de la frontera con Clorinda (Argentina).
