Dentro de este preacuerdo -según el ministro de Industria Diego Zavala- entra el impacto socioambiental, salud, todos los aspectos que hacen al cuidado del medio ambiente del proyecto, muy importante para el Gobierno. Suponemos que los técnicos de la Secretaría del Ambiente (Seam) formarán parte de la mesa de trabajo.
En Industria y Comercio dijeron que recurrirían a instituciones extranjeras, considerando que nuestro país no tiene experiencia en la instalación de plantas de aluminio.
El propio presidente Federico Franco aseguraba hace unos días en un canal de televisión que habría contaminación “cero” como consecuencia de la implantación de la planta.
Sin embargo, técnicos ambientales y químicos desmintieron esa versión de Franco.
Aseguran que la planta emitirá 1,8 toneladas de dióxido de carbono, un gas menos nocivo que el dióxido de azufre, cuya emisión diaria será de 11 toneladas. A eso se suma otro componente, el cloruro de azufre, tan dañino para la salud como el anterior. Provocan lluvias ácidas.
Los técnicos advierten que la planta degradará el medio ambiente. En todos los países donde funciona una planta procesadora de aluminio los lagos y arroyos ya no tienen vida, dicen.