La investigación que abrió meses atrás la Secretaría de Prevención de Lavado de Dinero o Bienes (Seprelad) sobre empresas ficticias de Ciudad del Este que enviaron unos 367 millones de dólares al exterior, presumiblemente a proveedores, pero que importaron productos por menos de un millón de dólares, en principio apuntó a un caso de lavado de dinero. Sin embargo, con la aparición de otras evidencias –como que los supuestos dueños de las empresas “fantasmas” son personas de escasos recursos o en algunos casos ni siquiera existían– todo indica que se trata del famoso esquema de contrabando o evasión que se utiliza en Ciudad del Este para hacer ingresar productos.
El sistema consiste en crear empresas de “maletín” (ficticias) para meter productos subvalorando sus aranceles o directamente de contrabando, en connivencia con funcionarios aduaneros, evitando el pago real de los tributos. Estas “empresas” generalmente figuran a nombre de personas de escasos recursos económicos, que son utilizados por políticos o empresarios para hacerlos “dueños” de las importadoras. Muchas veces, estas personas ni siquiera saben que son propietarios de una empresa.
En el caso de la investigación de la Seprelad, se confirmó por ejemplo que solamente la firma Strong, una de las ficticias que creó el contador Felipe Ramón Duarte, propietario de la Consultora Mánager de Ciudad del Este, ingresó productos por cerca de 266 millones de dólares sin pagar impuestos entre los años 2010 y 2011. Según los documentos, esta firma –que aparece como importadora– remesó al exterior un total de 267 millones de dólares, pero importó productos por apenas 947.000 dólares, lo que da la millonaria diferencia señalada.
Además de Strong, la Seprelad abrió investigación contra las firmas “fantasmas” MH Electrónica, American, Braex, Manhattan, todas creadas por Duarte, y que hicieron sus envíos de dinero a través de los bancos BBVA, Regional y Sudameris.
Caso de Pedro Juan Caballero
La reapertura de la investigación en Aduanas sobre los 162 camiones que supuestamente ingresaron sin pagar tributos de Brasil a Paraguay por el puesto aduanero de Pedro Juan Caballero en diciembre de 2010 se da por pedido de un funcionario de la Asociación Nacional de Navegación y Puertos (ANNP), Pedro González Méndez, quien fue el primer denunciante del caso.
Según el denunciante, en una reciente reunión que mantuvo con el actual director aduanero, Eduardo De Gásperi, este le aseguró que se reabrirá el sumario investigativo en este caso.
En el documento que presentó González Méndez ante la fiscalía y la Contraloría se menciona que los días 6, 7, 9, 20 y 23 de diciembre de 2010 ingresaron al Paraguay un total de 162 contenedores por el puesto aduanero de Pedro Juan, según los “manifiestos internacionales de carga/Documento de Tránsito Aduanero (MIC/DTA)” y que está corroborado por la aduana brasileña (Receita Federal).
Los contenedores estaban en tránsito hacia Paraguay y venían de los puertos marítimos de Santos y Paranaguá.
Teniendo en cuenta que cada cargamento tenía un valor promedio de US$ 500.000, ya que transportaban en su mayoría electrónica y perfumes, el monto sobre el cual tendrían que pagar los tributos ascendería a unos US$ 80.000.000, solamente durante el citado mes.
El ingreso de estos camiones –que se dio bajo la gestión de Javier Contreras– significó la salida del administrador de la Aduana de Pedro Juan, Milton Ramón Buzarquis (pariente del actual ministro de Obras, Salyn Buzarquis). Contreras, quien ahora es viceministro de Tributación, inició la investigación del caso, pero según González Méndez, el caso nunca avanzó bajo la gestión de Miguel Ángel Acosta y menos durante la administración de Julio Cantero. Incluso, durante las últimas gestiones aduaneras de Acosta y Cantero el expediente se “extravió” de los sumarios aduaneros, aseguró a ABC Color el funcionario de la ANNP, quien actualmente está “sin funciones”. González Méndez aseguró que su estadía en el “freezer” obedece justamente a la denuncia que hizo en su momento.
