28 de Junio de 2011
Urgen integración energética
El técnico advirtió que, en el caso de Itaipú, el volumen de pérdida anual calculada se eleva a US$ 1.200 millones, como consecuencia del desperdicio de la energía.
El coodinador de la CEBH hizo referencia a ese caso en ocasión del seminario internacional sobre "Integración y Soberanía Hidroeléctrica", que tuvo lugar en los salones del Hotel Guaraní, organizado por la comisión que encabeza y que estuvo apoyado por la Itaipú Binacional, la Entidad Binacional Yacyretá y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
Los temas principales de los debates fueron la conveniencia de aprovechar el agua que se tira en Itaipú y de utilizarla en los pueblos del Cono Sur; la exportación de energía eléctrica al Uruguay y los pasivos socioambientales de las hidroeléctricas.
Además del Ing. Canese, expusieron el titular de la Administración Nacional de Electricidad (ANDE), Ing. Germán Fatecha; la viceministra de Minas y Energía, Mercedes Canese, y entre los extranjeros, Robson Formica (Br), José Rigane (Arg.), Gabriel Portillo (Urug.). Además, se observó la presencia de representantes de pueblos originarios.
Canese, en su intervención, dijo que la recuperación de la soberanía hidroeléctrica en un marco de integración energética es fundamental para sentar las bases de un proceso de desarrollo autosustentable. "No se debe caer en otras políticas de enclaves (aluminio)", acotó .
Según datos oficiales de Itaipú, esta central podría haber generado en promedio 6.522 GWh/año más, en promedio, entre 2007 y 2010, si hubiera turbinado parte del agua que tiró por su vertedero, indicó.
La energía vertida fue máxima en el 2010, cuando las autoridades brasileñas, coincidentemente con un exceso de caudal, limitaron la transmisión de energía eléctrica por la línea de 60 Hz entre Itaipú y São Paulo, añadió.
"Se ha estudiado que, en un futuro próximo, se tirarían más de 8 millones de MWh/año por el vertedero de Itaipú. Es energía que hoy se puede generar y vender a unos US$ 150/MWh (como mínimo) a países como Chile, Argentina y Uruguay, con una recaudación de US$ 1.200 millones/año, que se podrían compartir entre todos, en lugar de desperdiciar", agregó.
Advirtió, seguidamente, que la energía que se tira es un 50% del Paraguay y 50% del Brasil. Toda la región ganaría, pues el país que sustituye hidrocarburos también tendría una energía más barata.
"Con US$ 1.200 millones/año, a razón de US$ 5.000/año de salario mínimo, pueden vivir 240.000 familias, o bien 1,2 millones de seres humanos", graficó el titular de la CEBH, quien recordó que muy pocos países poseen excedentes hidroeléctricos.







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