• 26-10-2014

    La narcopolítica en el Congreso malogrará el Gobierno de Cartes

    Por mejor predisposición que tenga el presidente Cartes en sus intenciones y en su retórica de marketing, el asustadizo capital foráneo no va a venir a nuestro país hasta tanto el Gobierno logre establecer reformas estructurales que le garanticen seguridad, tanto física como jurídica; vale decir, el imperio de la ley y el orden como amparo y reparo de sus bienes. Pero, aunque sean de naturaleza económica, tales reformas deben pasar por el filtro del poder político representado en el Congreso a los efectos de convertirse en leyes. Y he ahí el escollo que por siglos ha mantenido a nuestro país en el estancamiento económico y la pobreza crónica. Con el espectro de la narcopolítica de por medio, la gente va a comprender ahora por qué no avanzan los planes de crecimiento económico, como se esperaba. Resulta que el Congreso nacional es el más fuerte bastión de esa explosiva mezcla de política y crimen organizado.

  • 25-10-2014

    El tiempo les ayuda a los sinvergüenzas

    El hecho de que los escándalos de gran tamaño se sucedan con tanta frecuencia hace que los últimos desplacen rápidamente de la atención pública a los anteriores. Ahora mismo, el doble crimen del que fueron víctimas nuestro periodista Pablo Medina y su acompañante Antonia Almada está exhibiendo la fuerza del crimen organizado y, de paso, casi relegando al olvido, por ejemplo, que el diputado José María Ibáñez haya pedido disculpas por los delitos que se le imputan: estafa, cobro indebido de honorarios y emisión de documentos de contenido falso. Hay, sin embargo, signos alentadores de que, ante la suma de impudicias, la ciudadanía ha llegado al hartazgo y ya no piensa seguir soportando a los desvergonzados, como acaban de hacer, por ejemplo, compatriotas residentes en Buenos Aires cuando el senador Víctor Bogado se atrevió a aparecer por allí. Parece que el recurso de esperar que pase la tormenta, para después seguir en lo de siempre, ya está dejando de ser todo lo efectivo que venía siendo.

  • 24-10-2014

    Se debe extirpar de la política a los narcotraficantes

    La siniestra alianza del crimen organizado transnacional con las élites políticas embanderadas con las enseñas de los dos partidos políticos tradicionales ha permitido a los cárteles mafiosos que operan en la frontera seca con el Brasil adquirir tremenda influencia y poder, hasta el punto de anular la débil autoridad con que el Estado se ha hecho presente tradicionalmente en dichas zonas. Esta dramática realidad política ha quedado al descubierto con las investigaciones que las autoridades policiales y judiciales están llevando a cabo para dar con los autores materiales y morales del cobarde crimen que acabó con la vida de Pablo Medina, periodista de nuestro diario. Los capomafiosos se han asegurado el blindaje político indispensable para realizar impunemente sus actividades ilícitas. Como en Colombia en su tiempo y en México actualmente, aquí el presidente Cartes también debe declarar la guerra al crimen organizado transnacional. Del resultado de esta guerra va a depender que el Paraguay sea lo que los paraguayos y paraguayas ansían..., o lo que los narcopolíticos imponen.

  • 23-10-2014

    La diputada Villalba también debe ser investigada

    Existe al menos un principio formal de sospecha respecto a la corresponsabilidad penal que podría caberle a la diputada colorada “cartista” Cristina Villalba en el caso de los asesinatos de nuestro corresponsal en Curuguaty, Pablo Medina, y una acompañante suya. Por de pronto, hay un escrito hallado en la computadora personal de Medina en el que se señala a la diputada Villalba como protectora política del intendente de Ypejhú, Vilmar “Neneco” Acosta Marques, actualmente prófugo de la justicia. Si bien la legisladora insiste en que su relación con el mismo es solo “institucional” o “profesional”, son ya numerosas las fotografías que le muestran en compañía de “Neneco” en fiestas y acontecimientos sociales, lo que prueba fehacientemente, si no la complicidad misma, cuando menos, una estrecha relación con el intendente prófugo. Así como la sociedad viene exigiendo mano dura con los bandidos, con mayor razón se impone aplicar esa misma regla contra sus protectores, cómplices y encubridores. En este caso, contra sus padrinos políticos

  • 22-10-2014

    Financiamiento político y narcotráfico

    Independientemente del dolor que causó en toda la sociedad decente del país, el escándalo que derivó del alevoso asesinato del periodista Pablo Medina, corresponsal de este diario en Curuguaty, es útil para evidenciar algunos hechos, como que las organizaciones criminales de tráfico se han tornado aparatos de gran envergadura y, por consiguiente, de mayor poder y más profunda inserción en la estructura estatal. Lo más alarmante es que ya no se limitan a sobornar inspectores, policías, guardias fronterizos, fiscales y jueces, sino que han penetrado más profundamente hasta los propios centros neurálgicos de la República, como los organismos políticos y los cargos electivos. Lo que cabe inferir es que, si los narcotraficantes, los traficantes de rollos, los abigeos y los demás bandidos de este tipo han logrado permear las organizaciones políticas en su zona de influencia, es porque están financiando las candidaturas y porque algunos de ellos, merced a su poder económico, también lograron hacerse elegir, convirtiéndose en intendentes, gobernadores, legisladores, etc.

  • 21-10-2014

    El presidente Cartes debe limpiar la patria de narcotraficantes y sus cómplices

    El asesinato de nuestro valiente periodista Pablo Medina, a más del dolor que produjo en el medio periodístico y en la sociedad, ocasionó una toma de conciencia en la ciudadanía de que en nuestro país no solo corren peligro de muerte los periodistas, sino cualquier ciudadano que intente denunciar o resistir el accionar delictivo del crimen organizado transnacional del narcotráfico. Además, que en el Paraguay la mafia de los traficantes de cocaína y marihuana ha adquirido un poder sin precedentes para corromper e intimidar a funcionarios públicos y civiles. Un jefe policial de Canindeyú puso en evidencia lo que era un secreto a voces: que los narcotraficantes tenían el apoyo y el encubrimiento de la casta política. Algunos legisladores también afirmaron que el narcotráfico ha permeado ese Poder del Estado. El presidente Cartes tiene la obligación moral e institucional de iniciar una campaña de completa limpieza. Dios, la Patria, la ciudadanía y sus familias se lo demandan.

  • 20-10-2014

    Trabajadores de primera y de segunda

    En una decisión que debe calificarse de justa, ecuánime y encomiable, los presidentes de las Cámaras legislativas adoptaron la determinación de aplicar lo dispuesto por el artículo 59 de la Ley 1626/00, que establece que “la jornada ordinaria de trabajo efectivo, salvo casos especiales previstos en la reglamentación de la presente Ley, será de cuarenta y ocho horas semanales” para los funcionarios del Poder Legislativo. Esta disposición legal hace ya catorce años está siendo soslayada olímpicamente por las autoridades que en los organismos estatales están obligadas a hacerla cumplir, sin que a ninguna de ellas se les caiga la cara de vergüenza. En el colmo de la desfachatez, hasta los miembros de la Corte Suprema de Justicia, quienes habían rechazado acciones de inconstitucionalidad planteadas por organismos públicos y sindicatos que deseaban mantener sus privilegiadas seis horas diarias y treinta semanales, se eximen de aplicar la medida dentro del Poder estatal sobre el que ejercen la superintendencia. Ni la Constitución, ni leyes, ni decretos lograron cambiar los vicios a los que se habituaron los empleados del Estado.

Cargar más
 

Estimado lector

Esta funcionalidad estará disponible a partir del lanzamiento oficial del nuevo sitio de ABC Color.
Gracias por su comprensión.

Reloj animado Estimado lector, la página se refrescará en Cancelar