• 15-12-2017

    Gangsterismo judicial

    En medio de la enrarecida atmósfera proselitista de cara a las elecciones internas de los partidos y movimientos políticos en las que el plato fuerte lo aderezan los precandidatos a la presidencia de la República de la ANR y el PLRA, la opinión pública se ha visto desagradablemente sorprendida con la filtración de decenas de audios que contienen escandalosas conversaciones telefónicas mantenidas por el presidente del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados, el senador colorado cartista Óscar González Daher y su secretario, Raúl Fernández Lippmann, con una sarta de interlocutores involucrados en siniestras conspiraciones criminales de obstrucción a la justicia y tráfico de influencias. Para la opinión pública nacional e internacional, si en el Paraguay existiera Estado de derecho efectivo, lo menos que el senador González Daher hubiera hecho tras el destape de la olla podrida hubiera sido dimitir inmediatamente del cargo en el Jurado que preside. Pero no lo ha hecho ni lo hará espontáneamente. En este país suceden estas conspiraciones criminales y escándalos jurídicos porque los ministros de la Corte Suprema, jueces y fiscales, están sometidos a las arbitrariedades del Poder Ejecutivo y el Congreso.

  • 14-12-2017

    La puerqueza de las calles tiene culpables conocidos

    Sobre la avenida Aviadores del Chaco, que forma parte del nuevo centro de actividades comerciales y de entretenimiento, la Essap presume de haber gastado más de dos millones de dólares solo en la construcción del alcantarillado sanitario, en un tramo de 2,7 km. Pero el flamante pavimento asfáltico del lugar fue fácilmente destruido por los asqueantes flujos líquidos que salen de cualquier parte, tanto como el que corre en los raudales durante días lluviosos. El espectáculo que brinda este desastroso estado de la arteria vial es repugnante y deprimente. En el centro histórico de la ciudad, otra zona urbana que debería reflejar orden y eficiencia, algunos arroyitos de aguas servidas corren por veredas y calles, provenientes de edificios que tienen en mal estado sus sistemas de desagüe. Essap se define como la entidad encargada de proveer y sostener los servicios públicos relacionados con el agua corriente y el alcantarillado sanitario, pero, al igual que la Municipalidad, es un ente inútil, sobrepoblado de funcionarios, politizado, que les cuesta un montón de dinero a los contribuyentes. Mientras estas dos instituciones sigan siendo nidos de recomendados e inficionadas por la politiquería y la negligencia, seguiremos observando estos pestilentes espectáculos en nuestras calles.

  • 13-12-2017

    Hipócritas del “nuevo rumbo”

    Según informaciones ahora confirmadas por el Ministerio de Hacienda, su máxima autoridad, Lea Giménez, autorizó el pago a sus funcionarios de una suma adicional de tres millones de guaraníes, bajo la figura del “subsidio familiar”. Fue abonada el 7 de diciembre, como resultado de unas gestiones realizadas “a nivel político” por dirigentes sindicales, de acuerdo a versiones del ámbito gremial. Al confirmarse esta “repartija” de dinero público sin justificación alguna, estamos frente a la más hipócrita de las situaciones que nos presenta el Gobierno del “nuevo rumbo”, pues la ministra Giménez era la más tenaz opositora al despilfarro que pone en serio riesgo las finanzas públicas. Esta funcionaria, que venía mostrándose tan puntillosa, saldrá bastante mal parada de la situación, y no sabemos con qué autoridad podrá pedirles en adelante a los legisladores y a la gente en general que se aprieten los cinturones. Los disfraces empleados para no derogar el decreto del Poder Ejecutivo que suspendió las “gratificaciones” a los funcionarios no pueden engañar a nadie. Es repugnante tratar de influir en la decisión de unos electores, tanto con el dinero propio como –peor aún– con el de los contribuyentes.

  • 12-12-2017

    No votar por ineptos o ladrones

    En su homilía de la festividad de la Virgen de Caacupé, el obispo local, monseñor Ricardo Valenzuela, preguntó a los feligreses por quiénes iban a votar, qué clase de candidatos quieren que triunfe y cuál es, en definitiva, la línea de principios que va a guiarles en las elecciones internas de los partidos. Exhortó a los candidatos a buscar el bien común, que no realicen componendas políticas, que “no prometan cosas que no van a cumplir... y que no pretendan el triunfo a base de mentiras y engaños...”. Les recordó además “la inmoralidad que supone la compra de votos”. Hay personajes de nuestra política que de ninguna manera pudieron haber tenido la desfachatez de volver a postularse, teniendo en cuenta la situación de sospecha bajo la cual se hallan en este momento. Es de desear que las advertencias de monseñor Valenzuela y de otros prelados no caigan en saco roto y que los electores tengan en cuenta su consejo de votar por personas reconocidas por su comportamiento honesto en su vida pública como privada, rechazando a los bandidos que pretendan ser electos o reelectos. Si sucediera esto, daría un giro auspicioso a nuestra democracia y la conduciría al pedestal respetable del que hoy carece por culpa de estos “hombres escombro”.

  • 11-12-2017

    Políticos colorados son responsables de la pobreza del Alto Paraguay

    En su contundente homilía del 8 de diciembre, el obispo de Caacupé, Mons. Ricardo Valenzuela, se refirió, entre otros temas, a “la casi ausencia del Estado en el Alto Paraguay”, donde una gran parte de la población no tiene agua potable ni caminos transitables en todo tiempo, ni hospitales equipados ni remedios ni instituciones educativas de calidad para la formación profesional de los jóvenes, entre otras agudas carencias que marcan su vida cotidiana. Se podrá culpar a los gobiernos nacionales que se sucedieron a lo largo de las décadas de no haber promovido el desarrollo de ese departamento. Sin embargo, a esa manifiesta desidia debe sumarse, como un factor principalísimo, la espantosa corrupción de los gobernadores y de los intendentes de turno, con la complicidad de los respectivos concejales, colorados en su totalidad. La avasallante corrupción que hundió en la miseria a ese departamento es estimulada por la impunidad, pues los responsables de tantas tragadas continúan sin castigo. En las presentes elecciones los ciudadanos del Alto Paraguay corren el riesgo de hasta seguir eligiendo a sus verdugos, a quienes son responsables de sus desgracias. La marginación del departamento les viene de perillas a los políticos para saquearlo a diestra y siniestra.

  • 10-12-2017

    Combo siniestro

    Erosionando la confianza de los ciudadanos en el Gobierno, la corrupción ha llegado a un punto tal que no solo mantiene al Paraguay en los peores lugares de las estadísticas internacionales, sino que ha hecho añicos el vínculo Estado-sociedad que sostiene la estabilidad de una nación democrática. Si hay que señalar con certeza a los Poderes del Estado primariamente responsables de este infortunio político, ellos son el Legislativo y el Judicial. El Poder Ejecutivo se aprovecha de la situación y la fomenta. Los políticos instalados en el Parlamento se convierten en verdaderos dueños de los principales cargos de la Justicia, son los que deciden los nombramientos y son también quienes disponen a quién hay que sancionar y sacar del cargo, a través del Consejo de la Magistratura y del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados. Son, asimismo, los que resuelven cuándo someter a juicio político a los ministros de la Corte Suprema, y con ese cuco pendiente como espada de Damocles sobre los magistrados, les tienen de las orejas a ellos y a la Justicia en general. El asalto contra la frágil democracia paraguaya y la subversión del Estado de Derecho que estamos presenciando reclaman una fuerte respuesta de hombres y mujeres de todas las esferas de nuestra sociedad.

  • 09-12-2017

    Engorrosos trámites frenan la creación de empleos

    El “Doing Business 2018” del Banco Mundial, que clasifica a 190 países según el clima de negocios en cada uno de ellos, ubica al Paraguay en el puesto 108, de acuerdo a diez indicadores sobre la materia. Su peor hándicap se registra en lo que se refiere a apertura de un negocio, donde aparece en el puesto 146. Cualquiera pensaría que en un país donde lo que sobran son funcionarios públicos, los trámites correrían como sobre rieles, pero, por el contrario, la cantidad de parásitos que abarrotan las instituciones públicas más bien constituyen el palo en la rueda a cualquier gestión, porque muchas veces los papeles no se mueven sin el correspondiente “aceite” para alimentar a los zánganos que pululan en sus oficinas. Resulta penoso que los excesivos trámites burocráticos dificulten el inicio de una actividad lucrativa formal, en un país donde su población, especialmente la generación joven que accede al mundo del trabajo, necesita con urgencia ganarse la vida. Esta cuestión tiene mucho que ver, a más de la voluminosa burocracia mencionada, con la economía subterránea y con la corrupción, dos fenómenos que en el Paraguay adquieren proporciones catastróficas. Es necesario, pues, mejorar el “clima de negocios” en nuestro país.

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