FILADELFIA, Chaco (Marvin Duerksen, corresponsal). Comunidades como Campo Aceval, de Presidente Hayes, y Casanillo, de Boquerón, se encuentran nuevamente aisladas por efecto de las copiosas lluvias. El gobernador, Walter Stoeckl (PLRA) expresó preocupación por el mal estado en que están los caminos vecinales.
Stoeckl comentó que los terraplenes no están aptos para vehículos pesados y aquellos automovilistas que se arriesgan a circular por las vías quedan varados. Algunos son estirados por tractores de establecimientos ganaderos.
El jefe departamental pidió a los pobladores “que respeten el uso de los caminos durante días de lluvia, de manera a minimizar el costo de la reparación”.
Otro punto preocupante es la pérdida de clases en las escuelas de zonas afectadas, que podrían solucionarse con un plan de recuperación de las horas cátedra. Hasta el momento, no fueron instaladas las “carpa-escuelas” prometidas por el ministro de Educación, Víctor Ríos.
Ante el lento avance del paquete de propuestas inmediatas para la recuperación y desarrollo de las zonas afectadas por las inundaciones en el mes de abril, dijo que confía en la ayuda del presidente en ejercicio, Federico Franco, para recuperar los G. 11.000 millones, cortados en el presupuesto departamental 2012 por el plan financiero de Hacienda.
“No hay presupuesto que aguante esto”, agregó.
La comisión vial, conformada para la reconstrucción de los caminos afectados por las inundaciones y uno de los grupos de trabajo que en forma más rápida presentó un presupuesto de uso inmediato, pide G. 12.327 millones. Dijo que es para el bacheo de caminos, colocación y adquisición de alcantarillas tubulares y de tipo celulares, referente a caminos en el Chaco Central, sur de Boquerón y noreste de Presidente Hayes.
Caótica situación
Una caótica situación se observa en las calles de los centros urbanos del Chaco Central. Las permanentes lluvias y el creciente tráfico vehicular hacen colapsar las calles sin asfaltado.
Hay barrios aislados a raíz de las calles destruidas por las lluvias y el paso de vehículos de gran porte. En Filadelfia, por ejemplo, el sistema de desagüe construido durante la pavimentación de las avenidas principales hace tres años colapsó y el agua inundó parcialmente el asfaltado.
Los pobladores de la zona, especialmente los productores de leche, piden rápida solución del problema, ya que pierden miles de litros de leche y eso se traduce en millonarias pérdidas.
