• HOY

    23°
    MIN
    23°
    MAX
     

    nubes

  • Miercoles 26


    MIN
    22°
    MAX
     

    lluvia ligera

  • Jueves 27


    MIN
    16°
    MAX
     

    cielo claro

  • Viernes 28


    MIN
    22°
    MAX
     

    nubes dispersas

  • Sábado 29

    23°
    MIN
    31°
    MAX
     

    nubes

  • Domingo 30

    20°
    MIN
    30°
    MAX
     

    lluvia ligera

  • DOLAR 

    compra
    G. 6.000

    venta
    G. 6.150

  • EURO 

    compra
    G. 6.700

    venta
    G. 7.200

  • PESO 

    compra
    G. 110

    venta
    G. 170

  • PESO URUGUAYO 

    compra
    G. 100

    venta
    G. 240

  • REAL 

    compra
    G. 1.330

    venta
    G. 1.630

  • YEN 

    compra
    G. 30

    venta
    G. 55

27 de Febrero de 2011

 

El dueño del circo

Por Nelson Zapata

Cuando él tenía ocho años un circo llegó a su pueblo. Quedó tan cautivado que entró y trabajó como artista. Hizo de trapecista, equilibrista, arreglador de lámparas, malabarista, mago y payaso. Hoy, a sus 55 años, Eliodoro Rojas tiene su propio circo y con su carpa recorre el país llevando alegría y magia.

 

Fue probablemente en el año 1962 cuando la tranquilidad y el tedio de la siesta de Paso Tranquera fueron interrumpidos con la llegada de un camión lleno de colores y repleto de armazones raros. Detrás corrían varios niños que gritaban y reían. La alegría y la magia del circo se instalaban en aquella compañía de Santa Elena (Cordillera).   

Uno de esos chicos,  Eliodoro Rojas, tenía entonces ocho años y quedó tan cautivado por la magia del circo que todas las tardes, después de la escuela, visitaba la carpa y conversaba con los artistas. Un día, el pequeño Eliodoro le dijo al dueño: "Yo también quiero trabajar con ustedes y hacer todo eso". Desde ese día nunca más bajó del escenario. Hoy, a sus 55 años, tiene su propio circo y sus hijos son todos artistas del espectáculo circense. Con la ayuda del Fondec, hace unos años, pudo adquirir su propia carpa, y acompañado de sus hijos va ofreciendo su espectáculo por los pueblos del interior.   
   
Con su circo familiar ya recorrió  todo el país. Tiene alrededor de 27 hijos. Sus tiempos de "cabezudeadas" terminaron cuando durante una actuación fue flechado por María Petrona Ferreira (56 años), con quien se casó, la hizo también artista de circo y tuvieron 13 hijos. Sus otros hijos son de anteriores relaciones. Ya no los conoce ni llevan su apellido, porque se fueron con sus madres cuando eran muy chicos.   

Del grupo de los 13, todos actuaron y actúan en el circo. Lilian, la hija mayor, de 31 años, vive ahora en España, hacía de equilibrista. Daysi (29) también emigró a España. Feliciano, de 28 años, actualmente está en Argentina, trabajando en un circo. Luis Alberto (28) es trapecista en un circo en el Brasil. Diana Jennifer (27) también emigró a España como otras tantas compatriotas buscando mejores horizontes.   

Roberto Rodrigo (26) actualmente está en Nueva Caledonia (Islas del Pacífico), trabajando como trapecista en un circo. Deivy Rocío (25) trabaja con su padre como equilibrista. Perla Soledad (21) también está trabajando en España. Agustín (19) es trapecista, Angel (15) hace de payaso, zanco y trapecista. Tania, de 14 años, hace contorsionismo y baila; y Lucas, de 10 años, el más joven, es trapecista y equilibrista.

Eliodoro es bromista y alegre. Recuerda que su difunto padre al verlo saltando en el trapecio con ironía afirmaba: "Cuando mi hijo ve una azada y un machete es capaz de volar más alto, con tal de no trabajar en la chacra".   
   
Inició su propio circo en una compañía de Capiatá. Con unos palos cedidos por un vecino improvisó un trapecio, atados con coyunta de cuero. Idas y vueltas de la vida lo llevaron arriba a la gloria en el trapecio y a probar los sinsabores de quedarse sin dinero y no tener nada qué comer.   
   
"En el circo uno se ríe hasta de las situaciones más dolorosas. Porque después todo pasa y uno se acuerda y se ríe", dice, y recuerda que tuvo que pasar por muchas circunstancias muy difíciles.   
  
–¿Le pasó alguna vez?   

–Varias veces. Duro es cuando uno no tiene dinero y no hay nada qué comer y en el almacén del pueblo no quieren darte fiado nada. Terrible es cuando no tenés nada para alimentar a tus hijos, o tu esposa está por parir y no hay ningún vecino que te quiera dar una mano.   
   
Cosa extraña es esto del circo, uno trata de llevar alegría a la gente, pero al poco tiempo uno tiene que salir del pueblo porque si estás mucho tiempo ya les resulta molestoso.   
  
–¿Y qué hacía cuando no tenía nada para comer?   

–Una siesta estaba tan desesperado porque no tenía dinero y ya había comido durante tres días de una olla de poroto que me cocinó mi esposa. Tenía mucha hambre y me fui a comer guayabas. Entonces, le pedí a Dios que me ayude a encontrar algún plata yvyguy, que me saque de esa situación. Ahí me di cuenta de que tenía una llave en el bolsillo, una llave de esas que se usan para ajustar tuercas. Entonces me fui a una casa vecina y pregunté si no querían que le repare su lámpara. Me trajeron una, la limpié bien y enseguida comenzó a funcionar perfectamente. De allí nomás la señora le avisó a la vecina y así fueron llegando lámparas y lámparas y ese día gané mucho dinero arreglando lámparas.   

–¿Alguna vez se cayó del trapecio?   

–Sí... Varias veces. Una vez me lastimé la columna y en otra me fracturé el brazo. En una ocasión me caí sobre unos borrachos que estaban a un costado mirando el espectáculo. El público aplaudió pensando que la caída era parte del show (se ríe) Me dolía mucho el golpe, pero levantaba los brazos saludando al público.   

Por la edad y los kilos de más don Rojas ya no puede subirse al trapecio. No obstante, cada tanto vuelve a aparecer en el escenario, acompañando a sus hijos actuando como el "Payaso Boyito", personaje con el que se había hecho famoso.  El "Circo Rojas" va recorriendo el interior del país, la semana pasada montó su carpa en Arroyos y Esteros, previamente estuvo en Emboscada y ahora está instalado en el Polideportivo de Tobatí. Los hijos de don Rojas, "el dueño del circo", son excelentes artistas. Malabarismo, equilibrismo, música, color y el humor bien paraguayo de los payasos complementan el espectáculo de muy buen nivel y, por sobre todo, totalmente paraguayo.

COMENTARIOS

Inicie Sesión o Regístrese para comentar.

- ABC Digital no se hace responsable por los comentarios generados o publicados por lectores.
- Los usuarios que utilicen datos falsos en los registros de ABC Digital serán bloqueados.
- Se anularán las cuentas de personas que utilizan este sitio para ofender, insultar, agraviar o publicar groserías. Los comentarios considerados inapropiados serán borrados.
- Los usuarios con más de tres reportes de abuso serán dados de baja.

 

Reportar error

Reportar comentario

Enviar a un amigo