La decisión fue tomada por “unanimidad” por las directivas de la entidad, precisa en una inédita nota la Santa Sede.
Interrogado por la prensa, Gotti Tedeschi no quiso explicar las razones de su destitución, aunque no pudo esconder su ira.
Los miembros de la Superintendencia del IOR “están entristecidos por los acontecimientos que han llevado al voto de censura, pero consideran que esta acción es importante para mantener la vitalidad del instituto”, precisa el comunicado.
El despido de Gotti Tedeschi fue decidido al término de una guerra interna por la aplicación de las normas internacionales para la transparencia y contra el lavado de dinero sucio.
La justicia italiana abrió en el 2010 una investigación judicial contra dos directivos del Banco del Vaticano por violar las leyes italianas contra el blanqueo de dinero, con lo que la entidad bancaria de la Santa Sede volvió a estar en el ojo de huracán tras los escándalos que la azotaron en los 80.
En esa ocasión, el Vaticano manifestó su “máxima confianza” en los directivos del banco.
En la nota divulgada ayer, el Vaticano sostiene que el cambio “ayudará” al banco a “reactivar eficaces y amplias relaciones con la comunidad financiera, basadas en el mutuo respeto de los estándares bancarios internacionalmente aceptados”.
En enero pasado documentos confidenciales divulgados por la prensa italiana, –el escándalo bautizado como “Vatileaks”–, confirmaron las luchas internas para el cumplimiento de las normas sobre la transparencia.
El despido del banquero ocurre pocos meses antes de que expertos europeos decidan en julio si el Vaticano puede figurar en la “lista blanca” de países virtuosos que cumplen las normas internacionales, un deseo explícito del papa Benedicto XVI.
La justicia italiana sospechaba que el Banco del Vaticano administre a través de cuentas anónimas, identificadas solo con la sigla IOR, importantes sumas de dinero de oscura procedencia.
