“La Policía Federal adquirió 15 robots antibomba por 7.490 millones de reales”, unos 3.745 millones de dólares al cambio actual, señaló el organismo en un mensaje enviado a la AFP ayer.
Los robots antiexplosivos formarán parte del riguroso esquema de seguridad que prepara Brasil para acoger la primera visita al exterior que realizará el papa Francisco desde su elección en marzo, según la Policía Federal.
El jefe de la Iglesia católica participará en la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), que se celebrará del 22 al 28 de julio en Río de Janeiro, y visitará una favela de la ciudad y el santuario de Nuestra Señora Aparecida, en el estado de Sao Paulo.
A raíz de la visita, Brasil prevé desplegar 10.700 efectivos militares y policiales, según estimaciones divulgadas por la prensa, además de cuatro aeronaves en las que se movilizará el papa Francisco.
Los aparatos serán también distribuidos entre las 12 ciudades sede del Mundial 2014, seis de las cuales acogerán la Copa Confederaciones que se disputará entre el 15 y el 30 de junio. El torneo, que reúne ocho selecciones, es considerado un ensayo general del Mundial-2014.
Brasil no ha sido blanco de actos terroristas, pero el reciente doble atentado en la maratón de Boston en Estados Unidos, que dejó tres muertos y 176 heridos, puso en alerta al gobierno de Dilma Rousseff.
Para evitar cualquier ataque de ese tipo, será activada una fuerza de 1.200 militares especializados en la lucha contra el terrorismo y armas químicas, según las autoridades.
