La ley que autoriza el matrimonio a las parejas del mismo sexo fue adoptada por el Parlamento francés en abril y promulgada el sábado pasado, pese a la fuerte movilización contra ella de la oposición de derecha y de los medios católicos.
El ministro del Interior manifestó ayer su “inquietud” porque “grupos radicales de extrema derecha quieren venir en gran número no para manifestar, sino para crear enfrentamientos y desórdenes, y para atacar los símbolos de la República”.
Valls indicó que está “estudiando” la eventual prohibición de “Primavera Francesa”, grupo de opositores radicales al matrimonio homosexual que llamaron a realizar operaciones violentas.
En un comunicado publicado el miércoles, “Primavera Francesa” instó a “una nueva resistencia” frente a una ley “contraria a las leyes de la biología y al sentido común”. “La batalla sólo está empezando” y “seguirá hasta la victoria”.
Ese grupo se creó para promover una línea radical contra el matrimonio homosexual.
