15 de Abril de 2013

| MUSEOS DEL PARAGUAY (51)

Asunción tiene el orgullo de contar con la gran colección Pusineri Scalaz

Por Javier Yubi

El Museo de la Fundación Carlos Alberto Pusineri Scala exhibe la impresionante cantidad de objetos históricos que el gran coleccionista había logrado reunir en varias décadas de búsquedas e investigaciones.

Al cumplir 70 años, don Carlos Alberto Pusineri Scala decidió levantarse a las cuatro de la mañana, una hora más temprano de lo habitual, para ganar tiempo en beneficio de su pasión de coleccionista de piezas históricas e investigador de la numismática y medallística paraguaya. Y, aún así, le faltaron horas para dedicarse a organizar la impresionante cantidad de objetos que logró acumular y ahora forman parte del museo de la fundación que lleva su nombre.

El acervo comprende arte sacro, arte popular, arte pictórico colonial, arte indígena, objetos bélicos de las guerras del 70 y del Chaco, mobiliario y elementos de la vida cotidiana.

Distribuidas en dos niveles, las colecciones tienen un ordenamiento guionado: en el vestíbulo de acceso, el visitante tiene a la vista relojes de pared a cuerda, una consola colonial y lámparas art noveau. En la sala de al lado se ubica un juego de dormitorio art noveau que perteneció a Claudio Pusineri Portaluppi y Adela Scala, los padres del notable coleccionista. Su legado incluye sus juguetes infantiles que se guardan en una vitrina: hay un camioncito de metal de modelo de época, trenes, trompos y muñecos.

Al pasar a otro sector, se accede al escritorio del señor Pusineri. Están todos sus elementos de trabajo, sus certificados, pergaminos y reconocimientos. Llama la atención un cuadro de cerámica de la Casa de la Independencia, que el escultor José Laterza Parodi le había obsequiado en los años 60.

El recorrido sigue por un salón que exhibe en vitrinas elementos arqueológicos y etnográficos. Se ven vasijas de cerámicas guaraní, hachas de piedras y material lítico. Además, fajas de tejidos naturales, flechas, máscaras, collares, pulseras de uso indígena.

El espacio de cerámica popular muestra piezas decorativas, apykás y dos guampas de cuerno de vacas con la figura del Mariscal López en relieve, entre otras cosas. La vida cotidiana clasifica máquinas de coser, máquinas de escribir, estufas, campanas, balanzas y cámaras fotográficas.

Otra sala ubica los vestigios de la Guerra de la Triple Alianza (1865-1870) y la Guerra del Chaco (1932-1935). Hay un uniforme de Aca Carayá, sables, espadas, espuelas de caballería y balas de cañón.

Un gran depósito guarda series de urnas funerarias precolombinas de indígenas, bustos, chapas de autos, herrajes de aberturas coloniales, materiales de casas demolidas: ladrillos, adornos, tejas, baldosones y argollas.

Al subir a la planta alta, en las paredes de la escalera están colocados restos decorativos de altares y puertas coloniales. Arriba se ingresa a la sala de arte sacro que en varias vitrinas expone un gran lote de santos tallados en madera en los talleres jesuíticos y franciscanos, hasta figuras de mano de obra popular. Son muy llamativas las tallas de San Juan Bautista, Niño Salvador del Mundo y San Francisco Javier. Un querubín en la pared es el símbolo del complejo histórico cultural.

En las paredes de la amplia sala de Arte Pictórico están doce pinturas al óleo de la época colonial y cinco cuadritos de pintura sacra. Resaltan un óleo de San Bernardo, dedicado al último gobernador español del Paraguay colonial, Bernardo de Velasco, en 1806; el cuadro de La Magdalena, dedicado en 1835 a doña Magdalena Viana Galván, suegra de don Carlos Antonio López, y una impactante tabla en forma de marco tallado con flores y en el centro la figura pintada de la Virgen María. Lleva grabada la siguiente dedicatoria: “Al señor gobernador de la Provincia del Paraguay, capitán general don Fulgencio Yegros y Ledesma. Le ofrenda su fiel servidor Fco. Xvier. Aldama, en el año del Señor de 1782”. En la misma sala hay dos cajas de música, una toca el Himno Nacional del Paraguay y la otra hace sonar doce valses europeos. Fueron traídas por el Mariscal López y Madame Alicia Elisa Lynch.

La biblioteca, en proceso de organización, conserva miles de ejemplares de diarios y gran cantidad de libros, fotografías y revistas.

Se rehabilitó en el Bicentenario

El Museo de la Fundación Carlos Alberto Pusineri Scala queda en la calle Lugano N° 1153 e/ Hernandarias y Don Bosco (Asunción). Abre al público los lunes, miércoles y jueves, de 09:00 a 16:00, con acceso gratuito (hay que tocar el timbre).

La sede fue adquirida por el señor Pusineri en 1997 y el 9 de noviembre de 1998 habilitó ahí su museo privado. Catalogadas las piezas y montado el acervo, en 1999, el coleccionista organizó la Fundación con su nombre que fue aprobado por decreto del Poder Ejecutivo Nº 10314/2000.

Tras unas reformas, el Museo Pusineri Scala se volvió a habilitar al público el 13 de diciembre de 2011, en conmemoración del Bicentenario.

Apasionado por la historia

Carlos Alberto Pusineri Scala nació en Asunción, el 29 de noviembre de 1919.

De profesión contador público, dedicó toda su vida a la valorización y rescate del patrimonio histórico del Paraguay. Fue director de la Casa de la Independencia desde 1965 hasta un año antes de fallecer, el 13 de agosto de 2002. Publicó varios libros y organizó museos.

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