“Necesitamos materiales de construcción, ladrillos, cemento, chapas, porque la mayoría de los que vivimos en este barrio somos gente humilde”, sostuvo Luis Núñez, un guardia de seguridad privada cuya vivienda prácticamente se derrumbó por completo.
El jueves, la Secretaría de Acción Social de la municipalidad comenzó una campaña de entrega de víveres a las familias. No obstante, la necesidad de ayuda para la reparación de las viviendas está a la vista, así como la urgencia del restablecimiento del servicio eléctrico. Varias columnas del tendido eléctrico siguen en el suelo.
