Para otorgar estos servicios, esta sala cuenta con comedor, living, baño, pileta para lavado de ropa y cocina totalmente acondicionada.
En ese espacio conviven padres durante días, semanas y meses, muchos de ellos se hacen amigos, se dan fuerzas y se contienen en los momentos más desesperantes.
El lugar es completamente gratuito y se mantiene mediante donaciones. Justamente el viernes pasado se realizó en Argentina el “McDía Feliz”, mediante el cual el 100% de lo recaudado con las ventas de uno de sus sándwiches durante ese día será destinado al funcionamiento de las Casas Ronald McDonald de Buenos Aires, Córdoba y Mendoza, a la Sala de Padres de Terapia Intensiva, a la Sala Familiar de Neonatología y a la Unidad Pediátrica Móvil en ese país.
En el lugar, los padres no pagan absolutamente nada y viven pendientes de la llamada de los médicos para ir a ver cómo están sus hijos y acompañarlos el tiempo que se les permite la visita.
