“Ninguno de nosotros fuimos convocados para preguntarnos qué necesitábamos”, dijo ayer Alba Duarte, una de las dirigentes nativas de los denominados “indígenas urbanos”. Decenas de aborígenes participaron ayer de un encuentro que tuvo lugar en el Salón Bicameral del Congreso con motivo del Día del Indígena Americano.
Duarte indicó que para los políticos los nativos no existen y es lamentable que no se hayan acercado para preguntar qué necesitan.
Los dirigentes aprovecharon también esta celebración para denunciar el despojo de sus territorios de parte de empresarios, ganaderos, y últimamente de la propia entidad que debe preservar a los pueblos nativos como el Instituto Paraguayo del Indígena, que unos meses atrás vendió una propiedad de 25.000 hectáreas de los indígenas ayoreos, en el Chaco.
Duarte lamentó esta situación y espera que el Gobierno de Federico Franco restituya la propiedad a los ayoreos y que los responsables de este despojo pasen a la justicia.
Los indígenas urbanos son aquellos que han renunciado a vivir en el campo por la falta de acompañamiento y hoy viven en los alrededores de las ciudades. Se estima que son unos 4.000 nativos que ocupan 17 asentamientos, la mayoría propiedad privada, mientras las otras son predios adquiridos por la Senavitat.
Al término del encuentro realizado en la Bicameral, los nativos dieron a conocer un pronunciamiento en el cual denuncian el robo de las tierras, así como el perjuicio que ocasionan a sus comunidades el avance del agronegocio, la ganadería y el narcotráfico, el cultivo de la soja y de otros cultivos transgénicos.
Los nativos consideran que el avance de la agricultura mecanizada destruye el tekoha, los montes, que para los nativos son la fuente de alimento, medicina, espiritualidad y la vida.
Denunciaron también la contaminación de los arroyos, riachos, tajamares y otras fuentes de agua por el uso intensivo de los “agrotóxicos”. Los nativos cuestionaron además el desalojo que hubo en la comunidad Yvapoty, que hasta ahora no fue indemnizada por el atropello.
Los reclamos para el Indi
- El reconocimiento de los líderes y liderezas urbanos.
- Legalización de las comunidades urbanas.
- Agilizar la entrega de la personería jurídica.
- Reconocimiento legal de clanes o grupos.
- El mejoramiento de los procedimientos de registros y buen trato.
- Que hayan políticas públicas que ayuden a la producción de alimentos y productos de renta.
