Sin embargo, dos comunidades indígenas, Sawhoyamaxa y Xamok Kasek, aún no recuperaron sus “territorios ancestrales”. La otra causa por la que había sido condenado el país afecta a la comunidad Yakye Axa, que ya accedió a la tierra, pero los indígenas no pueden llegar a ella por la falta de camino.
Una vez que consigan la tierra también, el Estado debe implementar proyectos por valor de casi un millón de dólares en cada asentamiento.
Al referirse a la Comisión Interinstitucional Ejecutiva para el Cumplimiento de Sentencias y Recomendaciones Internacionales, la ministra dijo que viene impulsando acuerdos de solución amistosa entre Estado y comunidades indígenas, y que constituye una obligación gubernamental facilitar mecanismos de solución adecuada y rápida.
