El poder social

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Ahora que está más que comprobado que la presión social tiene resultado sobre las políticas públicas; es más, sobre las determinaciones inmediatas del Gobierno, creo que deberíamos pensar seriamente en encomendar al sector campesino la idea de recuperar lo que se ha robado a la población desde el Gobierno.

El último cálculo efectuado sobre la deuda campesina asciende a 307 millones de dólares, teniendo como fuentes de los créditos a bancos privados y BNF, financieras y Crédito Agrícola de Habilitación. Una buena parte de ese monto será condonada mediante quita de intereses y en otros casos el banco oficial se encargará de la deuda comercial a 9 años de plazo con tasas reducidas y años de gracia. En otras palabras, lograron lo que se propusieron, no todo pero mucho.

Se podría decir que en este caso funcionó lo que Elvio Benítez definió en su discurso como el “poder social” para poner de rodillas al “poder político-gubernamental”. Entonces se le podría encargar otras tareas que podrían ser igualmente exitosas, como las acciones emprendidas para la condonación de sus deudas.

En Brasil, por ejemplo, a pesar de ser un país corroido por la corrupción gubernamental, funciona el Departamento de Recuperación de Cooperación Jurídica del Ministerio de Justicia, y a través del cual se recuperaron el año pasado 125 millones de dólares desviados al exterior por la corrupción.

Claro, para que esto funcionara fue necesario que el Gobierno acuerde con su par de Suiza la forma legal de retornar los depósitos en negro, de accionar mecanismos judiciales internos como las delaciones premiadas y contar con fiscales y jueces incorruptibles, dispuestos a hacer valer la ley por encima de las jerarquías, los sistemas de poder y la tradición de impunidad.

Es evidente que la cifra es insignificante frente a las colosales cifras que representan el asalto a las arcas brasileñas por funcionarios y políticos venales como también por empresarios corruptos, pero principio requieren las cosas.

Y además, si aquí no funciona la justicia para combatir y sancionar la corrupción, bienvenido sea el “poder social” para recuperar aunque sea parte de lo robado al pueblo. Inclusive, en premio se podría destinar todo lo recuperado en mejorar las condiciones de vida de las familias campesinas, total el Estado de derecho y el sistema constitucional pueden esperar.

ebritez@abc.com.py