05 de Febrero de 2012
"Error humano"
El caso que afecta a dos personas que comparten el mismo nombre, la fecha, año y lugar de nacimiento y hasta el mismo número de cédula de identidad que fue noticia hace unos días destapó un hecho que quizá sea más común de lo que uno se imagina. Según el asesor jurídico del Departamento de Identificaciones, Crio. Princ. Gilberto Gauto, el problema se debió a un "error humano" en la carga de los datos en el sistema.
Según explicaron, Francisco Pérez González (quien nació en San Juan Nepomuceno y vive en Eusebio Ayala) perdió su documento dos meses después de su emisión en 1990. Al gestionar la renovación de su cédula dijo que no recordaba el número, pero brindó sus datos personales, que coincidían con los de su homónimo de San Juan Nepomuceno. Entonces, le atribuyeron su identidad.
Desde entonces compartieron la misma identidad, ¡durante 22 años!.
Uno de ellos se casó y formó una familia. El otro se dedicó a trabajar y a adquirir propiedades para su oficio de agricultor. El ingreso de uno de ellos al sistema de Informconf hizo que saliera a luz la grave situación.
Resulta muy difícil asimilar un hecho de esta naturaleza. Uno se detiene a pensar qué pasaría si a los 44 años nos dijeran, este documento no es el tuyo, le pertenece a otra persona. ¿Qué pasa con todos los bienes que están a nombre de uno? ¿Qué pasa con mis hijos? ¿Qué pasa con la familia? ¿Qué pasa con la situación académica y profesional?
Hay montón de interrogantes que nadie responde y que una constancia no solucionará. Sería bueno que las autoridades de Identificaciones respondan estas preguntas.
El "error humano" implicará muchos gastos para los afectados, que los mismos declararon no están en condiciones de afrontar.
En su momento, el sistema fue promocionado como una de las mejores de Sudamérica. Sin embargo, este caso es una muestra de que de nada sirve informatizar Identificaciones si no es acompañado con la capacitación de los funcionarios.
desire.cabrera@abc.com.py
Según explicaron, Francisco Pérez González (quien nació en San Juan Nepomuceno y vive en Eusebio Ayala) perdió su documento dos meses después de su emisión en 1990. Al gestionar la renovación de su cédula dijo que no recordaba el número, pero brindó sus datos personales, que coincidían con los de su homónimo de San Juan Nepomuceno. Entonces, le atribuyeron su identidad.
Desde entonces compartieron la misma identidad, ¡durante 22 años!.
Uno de ellos se casó y formó una familia. El otro se dedicó a trabajar y a adquirir propiedades para su oficio de agricultor. El ingreso de uno de ellos al sistema de Informconf hizo que saliera a luz la grave situación.
Resulta muy difícil asimilar un hecho de esta naturaleza. Uno se detiene a pensar qué pasaría si a los 44 años nos dijeran, este documento no es el tuyo, le pertenece a otra persona. ¿Qué pasa con todos los bienes que están a nombre de uno? ¿Qué pasa con mis hijos? ¿Qué pasa con la familia? ¿Qué pasa con la situación académica y profesional?
Hay montón de interrogantes que nadie responde y que una constancia no solucionará. Sería bueno que las autoridades de Identificaciones respondan estas preguntas.
El "error humano" implicará muchos gastos para los afectados, que los mismos declararon no están en condiciones de afrontar.
En su momento, el sistema fue promocionado como una de las mejores de Sudamérica. Sin embargo, este caso es una muestra de que de nada sirve informatizar Identificaciones si no es acompañado con la capacitación de los funcionarios.
desire.cabrera@abc.com.py





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