ALTOS, Dpto. de Cordillera (Desiré Cabrera, de nuestra redacción regional). Las 5.700 hectáreas de tierra, propiedad de San Agustín SA (ligada al senador oviedista Jorge Oviedo Matto), fueron adquiridas por el Instituto Nacional de Desarrollo Rural y de la Tierra (Indert), por unos G. 60.294 millones, de los cuales unos G. 47.000 millones ya fueron pagados días antes de las elecciones presidenciales. Ahora, los ocupantes de los asentamientos Santa Librada (Altos) y Coronillo (Tobatí) piden el desalojo de los “ocupantes vip”, que son personas pudientes que ingresaron al predio en el año 1999.
Alfredo Ayala, uno de los dirigentes de la zona, manifestó que unas 50 personas adineradas, desde el año 1999, instalaron casaquintas y cercaron los lotes en un sector privilegiado de las tierras.
Ingresaron de la mano de Rafael González Pereira, dirigente del Consejo Nacional de Organizaciones Populares (Conop) y de un tal Pedro Alvarenga, indicó.
Indicó que los “ocupantes vip”, en su mayoría son abogados, funcionarios de instituciones públicas y hasta políticos. Estos ocupan los mejores sitios, sostuvo.
El grupo de “adinerados” formó la Asociación Vecinal “Oñondivepa”, presidida por González Pereira. Provienen de Luque, Lambaré, Asunción, Fernando de la Mora y de Altos, según datos.
Alvarenga les cobró a cada uno G. 6 millones como derecho al pedazo de tierra y luego “desapareció” de la zona, tras embolsarse unos G. 300 millones en total, según manifestaron.
El dirigente de los campesinos, Alfredo Ayala, explicó que los verdaderos campesinos que ocupan el lugar son unas 400 familias y están distribuidas en cinco compañías o sectores: Acuña de Figueroa (Altos), Yaguareté Cua, Aguai’y, Villa Flor (Loma Grande), además de Coronillo (Tobatí). Agregó que “en la comunidad hay muchas familias sin la suficiente cantidad de tierra y son sujetos de la reforma agraria, no como los ‘potentados’ que invadieron el inmueble”, dijo.
“Estos potentados no tienen ningún derecho de venir a ocupar tierras con la intención de conseguirlas como si fueran sujetos de la reforma agraria”, acotó.
Lo que olvidó Alfredo Ayala es que las tierras no son aptas para la reforma agraria, según afirmaron los técnicos que verificaron el inmueble en más de una oportunidad desde 1999.
Ayala agregó que las autoridades del Indert muy fácilmente pueden diferenciar a los verdaderos campesinos de los ocupantes vip. Estos últimos tienen “casas lujosas” con portones, cercados y están bajo el cuidado de capataces o encargados.
Los invasores pudientes solo visitan sus casas los fines de semana donde llegan a bordo de vehículos 4x4, señaló el dirigente campesino.
También se sacrificaron, dicen
En el lugar encontramos a quienes dijeron ser los padres de Lika Yamamoto, una de las “ocupantes vip”. No quisieron dar sus nombres, pero afirmaron que al igual que los campesinos realizaron muchas inversiones en el lugar y “se sacrificaron por estas tierras”. Aseguran que eso les da derecho sobre los lotes y que están dispuestos a pagar lo que se pida por las ocupaciones para conservarlas.
