“Lo que causa escalofríos en la presidenta Dilma Rousseff y en sus auxiliares próximos es el escenario de deterioro económico” que se observa en Argentina y Venezuela, escribió Valor.
El matutino afirma que la reciente conversación de Rouseff y su par Fernández de Kirchner en Buenos Aires fue “durísima”, según la definición de fuentes brasileñas y argentinas, debido a los desacuerdos en materia de comercio e inversiones”.
La cumbre del mes pasado no arrojó avances para Brasil en temas que su gobierno considera cruciales como la eliminación de las “barreras informales en la aduana” que Argentina impone a sus exportaciones.
