“Yo no estoy inventando ninguna teoría de conspiración, ni soy un paranoico, entiendo que la realidad nos dice que si no tenemos 24 mil fiscalizadores de mesa pueden ocurrir cosas raras, y en Paraguay eso no es tan difícil que ocurra”, indicó.
Dijo basar sus cuestionamientos en “que nosotros venimos de la certeza de que acá hubo una destitución parlamentaria hecha a tambor batiente, que tiene ya muchos vicios desde su surgimiento, entonces dos más dos son cuatro, si vos ya hiciste cosas raras para echar un presidente, por qué no harías cosas raras para modificar el resultado de una elección”, indicó.
El precandidato, que en un acto el viernes en Guairá advirtió que la izquierda debe “custodiar” para que no les “roben los votos”, dijo no querer “abrir el paraguas pero tampoco quiero ser ingenuo”.
“Vista la práctica de la vieja política de ciertos sectores del Paraguay, la compra de cédulas, el intento de soborno a fiscalizadores, el caso de (Luis) Castiglioni- Blanca Ovelar, el tema de (Luis María) Argaña, la confesión de cierto parlamentario de hechos ilícitos en la elección de su partido” plantean dudas, según dijo.
“Lo que estoy advirtiendo es, uno, que tenemos que cuidar mesa por mesa los votos, y dos, tener la mayor cantidad de veedores y fiscalizadores internacionales que garanticen un proceso”, alegó al tiempo de indicar que tiene “derecho a sospechar”.
Agregó que tienen “un grupo de cuarenta abogados que van a estar trabajando en todo el país”, para ver qué tipo de control pueden implementar, además de impulsar “una campaña para formar a jóvenes”, para que sean veedores.
Lugo también acusa
El expresidente Fernando Lugo también cuestionó hace unas semanas a la Justicia Electoral, pero cuando se le pidieron precisiones, no quiso citar puntos específicos.
