Ramos aclaró que el movimiento pretende trabajar principalmente a nivel cultural y que no conforma una agrupación política desde el punto de vista formal. También criticó actitudes de ciertos gobiernos, incluso progresistas como la de su país, Argentina, que tomó medidas proteccionistas cerrando las fronteras al comercio con la región. También abogó por integración energética, además de plantear un revisionismo histórico a fin de cerrar las heridas producidas por guerras como la de la triple alianza, sin olvidar, pero buscando la unidad que plantean.
En nuestro país, Martín Almada dirigente de organizaciones de DD.HH., fue nombrado coordinador del movimiento. El mismo planteó impulsar una “patria grande y soberana”, ya que el último punto lo considera fundamental de acuerdo a modelos de gobiernos como fueron impulsados por Gaspar Rodríguez de Francia y Carlos Antonio López. Exigió entre otros puntos que Brasil libere los archivos secretos de la Guerra de la Triple Alianza.
