25 de Marzo de 2011
Nada que festejar en el año del "Bicentenario"
Recordemos que este año el eslogan de la 18ª Marcha del Campesinado Pobre tiene por lema "El poder que marcha por la conquista de la segunda independencia y contra el latifundio".
"No hay nada que festejar de nuestra independencia actual, porque nuestro país es cada vez más dependiente del modelo agroexportador, de la política internacional y sobre todo de las recetas que envían los países dominantes e imperialistas", manifestó Marcial Gómez, secretario adjunto de la FNC.
Menos manifestantes
Gómez admitió ayer que este año la cantidad de manifestantes que acompañaron la marcha campesina fue menor que la de ediciones anteriores debido a la crisis que existe en el campo.
Acto principal
El contingente de campesinos, que partió del ex Seminario Metropolitano, llegó a la plaza del Cabildo alrededor de las 10:00, momento en que se inició el acto central en un escenario especialmente preparado.
En medio de algunos números artísticos se sucedieron los discursos de representantes de varios sectores.
Una de las disertantes fue Marta Martínez, de la Asamblea de Inmigrantes Paraguayos en la Argentina. La misma afirmó tajantemente que el presidente Fernando Lugo mintió a todo el pueblo paraguayo, ya que al asumir el cargo había prometido que repatriaría a todos los que habían dejado el país en busca de mejores horizontes y eso nunca se cumplió.
Por otro lado, Irene Alonso, representante del Partido Comunista Revolucionario de la Argentina, dijo que las luchas contra el latifundio y contra la sojización en el Paraguay son un ejemplo.
A su turno, Elisa Bogado, representante de los jóvenes, denunció la precariedad de la educación en el país. "No existe educación gratuita ya que si los labriegos no tienen una buena producción, sus hijos no pueden ir a la escuela", sentenció.
¿Salud gratuita?
Uno de los reclamos más airados de los campesinos que marcharon ayer por Asunción fue el de la falta de salud pública para los sectores más pobres. La supuesta salud gratuita anunciada por el gobierno de Fernando Lugo no existe y los puestos sanitarios ni siquiera tienen remedios, dijeron los campesinos en una directa crítica a la ministra de Salud, Esperanza Martínez.






COMENTARIOS