30 de Octubre de 2005

| LA CANASTA MECÁNICA

Promiscuidad ¿masculina?

Una investigación de esas que al dos por tres se publican, refiere en sus resultados que los hombres tienen una tendencia natural hacia la promiscuidad. Se les preguntó a hombres y mujeres acerca de cuántos compañeros sexuales querrían tener durante el próximo mes. La respuesta masculina promedio fue "casi dos", mientras la femenina señaló que "menos de uno".

Aunque parezca chiste, se trata de un muestreo hecho por la Universidad de Bradley (USA) que, de alguna manera, busca justificar que los señores son promiscuos por naturaleza. En su momento, la cuestión originó un soberano guarará dentro de la comunidad científica, parte de la cual apoya el análisis, mientras otra está en completo desacuerdo.

Dice que la conclusión se obtuvo de entrevistas y observaciones del comportamiento de 16.000 hombres en todo el mundo. Según David Schmmidt, quien dirigió el estudio, "aporta el más completo examen sobre cómo se diferencian los deseos entre hombres y mujeres, al tiempo que demuestra que los hombres, sean casados, solteros u homosexuales, buscan más compañeros que las mujeres".

De un lado están los muchachitos científicos encantados de esgrimir un argumento genético en favor de la promiscuidad masculina, dando a entender que esta situación no es cultural ni aprendida. Sin embargo, no se sabe que haya padres estimulando a sus hijas para que tengan una vida sexual prematura promiscua y, en cambio, hay papás preocupados si a los 15 ó 16 años sus hijos hombres no tuvieron uno o varios revolcones.

Nuestra versión local de la promiscuidad y el destape cuenta con sus propias anécdotas y leyendas urbanas. Una muy antigua, que recuerdo contaban en mi casa, relataba las peripecias de un conocidísimo don Juan, aventurero y play boy de pura cepa, casado, por supuesto, con una señora de familia copetuda. Como al hombre le gustaba el trago, solía caer en profundos letargos postcoito, hecho que fue aprovechado con malicioso humor por una damisela cansada de ser "la otra". Con su linda letra femenina y en un tamaño importante, escribió en la espalda del infiel: "Fulanita, te devuelvo tu marido".

Se dice que cuando el señor en cuestión llegó al dulce hogar y se desvistió delante de su señora, se ligó tal paliza que todavía en aquel barrio recuerdan al famoso adúltero corriendo en calzoncillos por la vereda, huyendo de los múltiples escobazos de su cornuda señora de apellido copetudo. Más actual es el caso de un conocido conductor de televisión, cuya señora tuvo que llamar al plomero porque se había trancado el inodoro de la oficina de la celebridad. Grande fue la sorpresa al descubrir que el motivo de la trancada era un montón de preservativos de evidente uso clandestino. A este último chisme se le suma una sospecha: ¿los preservativos fueron utilizados con chicas o con muchachitos?

Un poco de castidad no le hace daño a nadie, muchachos.
  • ¿Querés recibir las noticias nacionales e internacionales más importantes?
    Enviá ABC al 22292 desde tu Tigo, Personal o Vox.

COMENTARIOS

Inicie Sesión o Regístrese para comentar.

- ABC Digital no se hace responsable por los comentarios generados o publicados por lectores.
- Los usuarios que utilicen datos falsos en los registros de ABC Digital serán bloqueados.
- Se anularán las cuentas de personas que utilizan este sitio para ofender, insultar, agraviar o publicar groserías. Los comentarios considerados inapropiados serán borrados.
- Los usuarios con más de tres reportes de abuso serán dados de baja.

 

Reportar error

Reportar comentario

Enviar a un amigo

 

Estimado lector

Esta funcionalidad estará disponible a partir del lanzamiento oficial del nuevo sitio de ABC Color.
Gracias por su comprensión.

Reloj animado Estimado lector, la página se refrescará en Cancelar