02 de Enero de 2011

Viajar para crecer

La posibilidad de costear estudios en el extranjero es algo impensable para la mayoría de los paraguayos. Pero contrariamente a lo que mucha gente cree, a la hora capacitarse fuera del país existen cientos de oportunidades para jóvenes compatriotas que necesitan apoyo financiero. Entre los numerosos programas, se destaca la beca Fulbright.

Este programa es reconocido por ser una de las becas más prestigiosas en el mundo otorgada por la Embajada de los Estados Unidos. La iniciativa fue impulsada por el senador estadounidense William Fulbright en 1946. La idea del programa era entonces, y lo es hasta hoy, promover el entendimiento y la paz en las relaciones internacionales a través de intercambios educativos.

"Es una beca muy prestigiosa a nivel mundial, imaginate que ya hubo más de cuarenta fulbrighters que ganaron Premios Nobel;  varios gobernantes de países como el presidente de Chile Sebastián Piñera, presidentes de universidades y de grandes empresas", dice Belén Bogado una comunicadora social, quien se hizo acreedora de una de estas becas.

"Aunque en Paraguay no es muy conocida, en Estados Unidos es sabido que obtener esa beca es un prestigio muy importante, tanto que ser fulbrighter te abre un montón de puertas y te da mucha notoriedad entre la gente. La beca se otorga a profesionales, estudiantes y profesores de todo el mundo y lo mejor es que te da la oportunidad de elegir cualquier lugar en Estados Unidos donde quieras estudiar, y encima te cubren todo, desde los estudios hasta la estadía. Es una lástima que poca gente aplica todos los años, algunos porque no se enteran y otros porque no se animan a aplicar", agrega Bogado.

-¿Cómo se consigue la beca?

-Es cierto que así como la beca es buenísima, también los requisitos son muy exigentes. Lo básico es tener título universitario, buen promedio académico y buen (idioma) inglés. Ese es el primer filtro, después hay entrevistas que pasar, exámenes que rendir, recomendaciones académicas que conseguir, demostrar liderazgo y logros en varios aspectos además de los académicos. Para mí fue realmente un desafío, porque cuando yo me enteré sobre la beca ni siquiera había defendido mi tesis todavía. Entonces dije: "Bueno, tengo dos meses para defender mi tesis y conseguir mi título". Me encerré en mi casa y, literalmente, no salí ni un paso, terminé y defendí mi tesis y conseguí mi título. Cuando me llamaron y me dijeron que me gané la beca, fue uno de los momentos más felices de mi vida. Obtenerla implicó mucho tiempo y dedicación, pero después te das cuenta que ser un poco nerd en la universidad y en el colegio ¡rinde sus frutos!

-¿Dónde aplicaste tu beca?

-Yo elegí Northeastern University en Boston, que es la ciudad universitaria por excelencia, ahí están Harvard, MIT y decenas de universidades. Elegí ese programa porque el máster de Periodismo dura un año y me permitió volver rápido para retomar mi trabajo acá en Paraguay, a pesar de que la beca te cubre hasta dos años completos. El programa era superpersonalizado; éramos menos de 20 alumnos, y yo la única extranjera, así que al principio me costó un poco, por el inglés, entender a los profesores e integrarme al grupo, pero rápidamente pude hacerlo.

-¿Cómo fue tu experiencia en el máster?

-Fue increíble, porque hace dos años cuando yo estaba allá, la influencia de Internet y la tecnología en el periodismo ya era enorme, así que nuestras clases y prácticas eran todas focalizadas en ser un periodista multimedios, dominando el periodismo digital cuando en Paraguay todavía no pasaba nada de esto; así que fue como estar en el futuro. También presenciamos la crisis de los medios. Varios diarios desaparecieron debido a Internet, y tuvieron que volverse digitales, y también estudiamos las nuevas técnicas para sobrevivir que los medios aplicaron para adaptarse; también las radios que tenían que competir con las radios online y satelitales. Fui muy afortunada de poder vivir todo eso.

-A nivel educativo, ¿cuáles fueron las diferencias más notorias que encontraste con nuestro sistema de estudio universitario?

-En el máster aprendí lo que es realmente estudiar por primera vez en mi vida. El sistema allá te exige que aunque no quieras estudiar, tengas que hacerlo. No es una opción. En mi carrera no era leer y memorizar, sino poner manos a la obra. Entonces todos los días había proyectos y reportes que entregar y defender frente a todo el curso, y encima hacerlo en inglés; realmente es un desafío. Además, la universidad allá también establece un importante nexo para que el estudiante pueda integrarse al ambiente laboral, y se aplica la "meritocracia". Si sos un buen estudiante y te ven con buen perfil, los profesores te contactan con posibles empleadores y te ayudan con recomendaciones. Además realizan ferias entre empresas y alumnos para facilitar el contacto, o directamente ya te llaman de una empresa para entrevistarte porque te recomendaron de la universidad. O sea si tenés potencial, seguro te ayudan a conseguir  un buen trabajo, a diferencia de acá, que en la mayoría de los casos uno termina la universidad y lo único que te dan es el título y después te tenés que arreglar solo para conseguir un trabajo; no hay ningún acompañamiento.

-Siempre se da el shock cultural, ¿cuáles fueron las diferencias que más sentiste?

-Obviamente, hay cosas a las que hay que acostumbrarse, pero yo tuve la suerte de ir con mi marido (Ricardo dos Santos), así que el shock no fue tan grande. Pasar Navidad entre dos y con mucho frío y que todo esté cerrado a las siete de la tarde, sin la numerosa familia a la que estamos acostumbrados es siempre difícil. Y después las diferencias culturales obvias, porque no solamente tenés que adaptarte a los estadounidenses, sino a gente de todo el mundo, porque allá hay  gente de tantas culturas distintas; por primera vez le conocí a un indio, por ejemplo. Y tuve que empezar a usar correctamente las palabras indio, hindú e indígena para no ofender a nadie y también adaptarme a sus costumbres, que a veces no son muy agradables para nosotros.

-¿Pudiste obtener experiencia en lo profesional también?

-Sí. A pesar de que la beca es específicamente para estudiar, sí te permiten hacer pasantías que estén incluidas en los programas de estudio. Por ejemplo, yo pude hacer algo increíble. Como soy locutora en radio Venus, quería tener la experiencia en otro país y me animé a hacer radio, ¡en inglés! ¿Te podés imaginar lo difícil que fue? Yo normalmente hablo muy rápido en español, así que hacerlo en inglés me ponía nerviosa como mis primeras veces aquí, me sudaban las manos, tenía taquicardia, ¡un miedo! Pero lo logré, estuve casi un año como locutora en la radio WRBB Fm. También pude trabajar en la cadena CBS de televisión, una de las tres cadenas de televisión más grandes de Estados Unidos. Y ahí sí ¡como extrañé Paraguay! El ambiente es demasiado competitivo y justamente era la época en que se despedía a un montón de gente, así que no fue el trabajo más fácil de hacer. Estuve tres meses en el departamento de proyectos especiales del noticiero, haciendo reportajes y producción, incluso llegué a llevar una cámara oculta en mi cartera para uno de los reportajes del noticiero. ¡Fue muy emocionante!

-¿Dirías que la beca Fulbright te cambió la vida?

-¡Totalmente! Lo más importante es que te abre la mente de una manera que no te podés imaginar; yo creía que ya conocía el mundo hasta que viví esta experiencia y me di cuenta de que no sabía nada; es como que recién ahora alguien encendió la luz y antes estaba en la oscuridad. Además tuve la suerte de que me tocó estar en Estados Unidos en un momento histórico, fueron las elecciones presidenciales, donde gana un afroamericano por primera vez. Recuerdo que todos los estudiantes de mi universidad se fueron a meterse a una fuente gigante a festejar, fue muy emocionante. También fue la crisis financiera y me tocó presenciar el derrumbe de varias empresas, despidos de miles de personas y la manera en que ellos afrontaban la crisis. Y en lo profesional ni qué decir. Una de mis clases era de corresponsalías en el extranjero y ese fue siempre uno de mis sueños de trabajo. Teníamos siempre conferencistas de los medios más importantes que venían a compartir sus experiencias con nosotros en clase. Ahí conocí a una corresponsal de la Associated Press, la agencia de noticias internacionales más grande y más antigua del mundo. Ella me contactó con el encargado de la parte de Sudamérica y hoy estoy trabajando para ellos; escribo sobre las noticias paraguayas en inglés y también traduzco las noticias de otros países. Aprender a escribir en inglés me abrió muchas puertas, con la AP pude ver mi artículo publicado en el Washington Post.

-La experiencia Fulbright ¿continúa después de finalizar los estudios?

-Sí, la asociación de ex alumnos Fulbright es enorme en el mundo y constantemente realizan actividades. Recientemente pude participar de la conferencia anual en Buenos Aires con el apoyo de la Embajada americana, donde fulbrighters de todo el mundo se reúnen para discutir formas de hacer conocer al público y a los gobernantes los beneficios de intercambiar ideas entre los distintos países. Lo maravilloso sigue siendo encontrarte con alguien tan distante como un japonés o un indio al que apenas le entendés y darte cuenta de que tenés tanto en común gracias a la beca. Cada país tiene su asociación y ahora estamos con muchas ganas de que Paraguay también tenga la suya, así que ese es el siguiente paso para seguir creciendo en Paraguay y hacer saber a los jóvenes que existe esta fantástica oportunidad.  

El primer becado paraguayo viajó en el año 1962. Actualmente viajan diez becados en total por año.

Fulbrighters paraguayos. Ricardo Espinosa, especialista Cultural de la Embajada de los Estados Unidos, habla sobre la historia de Fulbright en Paraguay. "El primer becado viajó en 1962. Actualmente viajan 10 en total por año. Dos profesores universitarios, tres profesionales en general y cinco becados por Itaipú. Aunque en  Paraguay todavía no existe una Asociación de Becados Fulbright para hacer un seguimiento de todas las actividades de los becados, hemos tenido trabajando tanto en ONGs como en los diversos Ministerios a profesionales becados por la Fulbright.  Algunos ejemplos son el ministro Borda, la ministra Lilian Soto, y otros que hoy se encuentran trabajando en el Ministerio de Hacienda y el Banco Central", refiere. 

"Para la Embajada de los Estados Unidos es realmente un honor poder enviar todos los años a diez paraguayos a que se formen en las distintas universidades. De hecho, hasta este año solo estábamos enviando a cinco paraguayos, por una cuestión de recursos, pero cuando Itaipú se nos acercó con el interés de poder becar a más profesionales, fue una gran oportunidad que no la dejamos escapar. Tanto así, que a principio de año hubo cambio de Director de Itaipú, y sin embargo, seguimos tras las tratativas para no dejar que esto caiga en un pozo. Logramos mantener el interés de los nuevos directivos, hasta que finalmente se firmó el convenio, en mayo pasado. Esto va a significar que tendremos el doble de expertos graduados en los Estados Unidos, volviendo al Paraguay para aportar todo lo aprendido."

Los interesados en las becas pueden contactarse con espinosar@state.gov o ingresar a http://paraguay.usembassy.gov/fulbright_program.html.

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