Una opción masculina suele evidenciar miniaturas de autos, motos, bicicletas, o bien lámparas de diseño industrial. Mobiliarios antiguos, que recuerdan a los grandes almacenes, destacan como detalles únicos en una gran sala. Sus numerosos cajones con aplicaciones conllevan el trabajo delicado y artesanal.
Para adornar pequeños espacios quedan bien las latas vintage, muñecas, frascos con tapa y borlas, figuras de frutas y personajes tribales. Así también templos con una onda Zen, collages y pinturas se observan en espacios destacados. Son caprichos que tienen un potencial y pueden combinar lo emotivo con un claro aspecto estético. Algunos se exhiben sobre repisas de vidrio con un fondo oscuro.
