El pasado 12 de junio, fecha en que se conmemora la firma del tratado de Paz del Chaco, recibieron la visita de autoridades y embajadas artísticas. Las autoridades locales, además del obispo diocesano Mons. Claudio Giménez, llevaron obsequios y un saludo fraterno a los tres excombatientes.
José del Carmen Aquino, quien vive en el barrio Ybú es uno de los que recibió a monseñor Giménez y su comitiva. Recordó que a los 16 años de edad se enteró de lo que ocurría en el Chaco y con un grupo de amigos salieron de su ciudad natal, Caraguatay, y emprendieron viaje caminando hasta llegar a Ypacaraí para tomar el tren que los llevaría a Asunción.
Luego fueron trasladados a Paraguarí para recibir instrucción militar y alistarse para partir a Puerto Casado, de donde se dirigieron al Km 45 del norte del Chaco.
Con una lucidez envidiable, el héroe recordó algunas de las anécdotas de la contienda.
Rememoró que cuando escuchaban el canto del taguató (ave característica del Chaco) todo el regimiento se ponía en alerta, esperando la llegada de los intrusos. Manifestó que luego de la Guerra del Chaco permaneció tres años más en el sitio para cuidar el territorio ante la amenaza de más invasiones y para ayudar en la reconstrucción de la zona. Volvió del lugar, se casó y tuvo doce hijos. Don Aquino es hermano mayor del recordado Mons. Demetrio Aquino, quien fue obispo de Caacupé.
