Domingo, 29 de Marzo de 2015
 01:00
  • Habemus Domum?

    En 1925, cruzaba todavía las calles de Asunción, levita corta y bastón de puño de oro, viejo, alto y señorial, don Juan Silvano Godoy (o, si se prefiere, don Juan Silvano Godoi, o don Juansilvano Godoi); todos conocemos el retrato en que lo describe, más o menos así, Justo Pastor Benítez. Lo describe, de hecho, de un modo casi biotipológicamente ligado a los museos: «Arrinconado como un objeto de lujo o de museo, en su casa, mientras fluía el mundo contradictorio», y encuentra el espíritu o el destino de Juansilvano Godoi en las instituciones a las que su nombre ha quedado asociado para la Historia: «Era director de la biblioteca, el archivo y el museo, pero esas tres cosas se sintetizaban en él, porque Godoi era un libro abierto, un archivo viviente y un objeto de museo». Juansilvano Godoi abrió su colección al público un domingo como hoy, el 28 de marzo de 1909, y esa institución, cuyo aniversario de fundación celebramos ayer, el Museo Nacional de Bellas Artes, es el tema de esta nota de Amalia Ruiz Díaz.

  • Historia del acervo del museo

    Es posible dividir la historia del acervo del Museo Nacional de Bellas Artes en dos etapas.

  • La procesión de los Estacioneros

    Fuera de que la fiesta, como dijo Marcel Mauss, sea «un hecho social total, de expresión ritual y simbólica, sagrada y profana», en cada sociedad el tiempo se regula en torno a la estructura cíclica de las fiestas tradicionales. Para quienes participan directamente de ellas, ante todo, pero también incluso para cuantos meramente las observan, estas celebraciones crean estados mentales propios y son parte vital de la experiencia subjetiva. Y como no es posible pensar el fenómeno cultural de la fiesta sin conocer su música, hoy, Domingo de Ramos, de la música de la Semana Santa, del canto de los Estacioneros, nos habla Juan Pastoriza en este artículo.

  • Nombres, exilios, encierros

    En las últimas décadas, cierto cambio sociocultural en la experiencia del tiempo, cambio que se ha interpretado con frecuencia como una parte de lo que se considera globalmente la crisis de la modernidad, ha alimentado un interés creciente por la literatura del exilio en tanto reflexión acerca de lo incierto de la identidad, de lo intransferible del pasado personal, inevitablemente ajeno al «relato oficial», y, en general, de los misterios de la memoria. Y precisamente a propósito de esta literatura en auge, la del exilio, cuyos rasgos analiza, como veremos, en el caso concreto de las obras de la novelista paraguaya Susana Gertopán, escribe, en esta segunda y última parte del presente estudio, la doctora Liliana R. Feierstein desde la Universidad de Constanza, en Baden-Württemberg, Alemania.

  • MEMORIAS DE MARZO

    Se considera que el golpe de Estado que derrocó al general Stroessner (1954-1989) y que encabezó el general Rodríguez, hombre del régimen y consuegro del primero, inició la llamada «transición a la democracia» en nuestro país. Como los generales Stroessner y Rodríguez, los posteriores presidentes de Paraguay en la década de los noventa pertenecieron a la Asociación Nacional Republicana, el Partido Colorado. No ha sido hasta ahora una «transición» lineal ni homogénea. Por sinérgica conjunción de circunstancias, diez años después del fin de la dictadura, en marzo de 1999, amplios sectores de la población urbana y rural, sobre todo campesinos y estudiantes, frenaron las amenazas del momento. Fueron los días del «Marzo Paraguayo».

Domingo, 22 de Marzo de 2015
 01:00
  • Buenos Aires y Asunción: Una historia en dos ciudades

    A propósito del Encuentro ARPA, que acaba de realizarse el mes pasado en Encarnación, por la reactivación del territorio compartido de intercambio cultural entre Paraguay y Argentina, la doctora Beatriz González de Bosio nos guía en un recorrido sumario e intenso por la historia compartida entre ambos países y, fundándose en ella, reflexiona acerca de las posibilidades presentes y futuras de esta relación cultural bilateral.

  • Nombres, exilios, encierros

    En las últimas décadas, cierto cambio social en la experiencia del tiempo, parte de lo que se considera la crisis de la Modernidad, ha alimentado un interés creciente por la literatura del exilio como reflexión sobre lo incierto de la identidad, lo intransferible del pasado personal, inevitablemente ajeno al «relato oficial», y los misterios de la memoria. Y precisamente a propósito de esta literatura en auge, la del exilio, cuyos rasgos analiza, como veremos, en la obra de la novelista paraguaya Susana Gertopán, escribe la doctora Liliana Feierstein desde la Universidad de Constanza, en Baden-Württemberg, Alemania.

Cargar más
 

Estimado lector

Esta funcionalidad estará disponible a partir del lanzamiento oficial del nuevo sitio de ABC Color.
Gracias por su comprensión.

Reloj animado Estimado lector, la página se refrescará en Cancelar