Domingo, 24 de Abril de 2016
 01:00
  • Un brindis por dos genios

    Las letras universales conmemoran en estos días –con las diferencias entre los calendarios juliano y gregoriano vigentes, como es sabido, en su época– el cuatricentenario de Miguel de Cervantes Saavedra (Alcalá de Henares, 1547 - Madrid, 1616) y de William Shakespeare (Stratford-upon-Avon, 1564 - 1616).

  • Cervantes: un escritor español, americano y universal

    «La más grande de las parejas de espíritu y naturaleza y la más ortodoxa es, por supuesto, Don Quijote y Sancho Panza. A diferencia de Próspero y Calibán, su relación es armoniosa y feliz y, a diferencia de Tamino y Papageno, es dialéctica: se afectan entre sí. Además, tanto ellos como su relación son cómicos: Don Quijote está cómicamente loco, Sancho está cómicamente cuerdo, y cada uno encuentra al otro una adorable figura de diversión, una fuente sin fin de diversión» (W. H. Auden, «Balaam y su asna», en La mano del teñidor).

  • Shakespeare vive cuatro siglos después

    El 23 de abril se cumplen cuatrocientos años de la muerte de William Shakespeare, quien había nacido en esa misma fecha cincuenta y dos años antes. Aún muy joven, se unió a la comunidad teatral en Londres, donde se destacó como escritor y actor. Sus obras fueron representadas ante la reina Elizabeth y su sucesor, el rey James, quien fue patrono de su compañía. Sus obras fueron tan exitosas que algunos editores trataron de hacer pasar las de otros autores como si fueran de Shakespeare, y muchas versiones de sus obras completas se publicaron después de su muerte.

  • Defensa de Sancho

    «Aun cuando su propio señor le llegue a espetar que posee “el más corto entendimiento que tiene ni tuvo escudero en el mundo”, ¿qué pueden importar esas o cualesquiera palabras frente al hecho palmario de que, pese a ellas, y contra toda sensatez, Sancho lo sigue?» (A la derecha, el Quijote y Sancho en una acuarela de Edward Hopper)

  • Cuatro siglos de locura

    Cuando hablamos de las estructuras que sostienen la representación de la realidad, eso que Dilthey llamaría la «Weltanschauung», ese conjunto de estructuras al que nos podríamos referir con el concepto foucaultiano de episteme o con el kuhniano de paradigma, entre otros aquí oportunos, en última instancia hablamos de lo que ya señalaba Quine al afirmar que, desde un punto de vista epistemológico, eran, a su juicio, equivalentes los dioses griegos y las verdades de la física moderna.

Domingo, 17 de Abril de 2016
 01:00
  • Levina Teerlinc

    De la mano de la artista, dibujante e ilustradora –cordobesa por nacimiento y luqueña por elección– Andrea Piccardo comenzamos esta «pequeña contribución a la difusión de la vida y la obra de artistas ausentes en la mayoría de los libros de arte»: la historia de las mujeres pintoras. Hoy recordamos a la sucesora de Hans Holbein y colega de Nicholas Hilliard en la corte inglesa, la primera mujer miniaturista del Renacimiento y la primera mujer contratada como pintora por una casa real: Levina Teerlinc, de cuya muerte se cumplen 440 años este 2016.

  • Un retrato

    El siglo XVI vio el auge de la miniatura y del retrato en miniatura. Sus épocas de vigencia varían según los países, pero en general duran desde entonces hasta finales del siglo XVIII y parte del XIX. Las miniaturas se podían llevar a todas partes, y ser mostradas solo a quien se deseara. A veces representaban al ser amado y se intercambiaban, bien como regalos de esponsales, bien entre amantes clandestinos como recuerdos íntimos que ocultar en algún bolsillo o sobre el pecho y bajo la ropa; y otras veces eran signos encubiertos de afiliación política. Una de las personas así retratadas es lady Katherine Grey.

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