La asunción efectiva del nuevo presidente de la República del Paraguay deberá ser bajo cuentas claras, todas las autoridades de entes autores o encubridores de hechos inmorales deberán ponerse a disposición de las auditorías administrativas en primera instancia y de la justicia en los casos que así lo ameriten.
No existe lugar a errores para la organización partidaria ganadora de los últimos comicios electorales, bajo ninguna circunstancia debe hacerse cargo de “cuerpos inertes”, iniciar la función con pasos firmes es la consigna, y culminar el mandato con el deber cumplido es la meta.
Antecedentes
La comisión mixta técnica paraguayo-brasilera estimó los primeros costos de la obra de ingeniería más grande del mundo. Para junio del año 1972 se estimó en US$ 2.033 millones, recordemos que el Tratado de Itaipú fue firmado el 26 de abril de 1973, revisiones posteriores del costo de la obra arrojó US$ 3.443,240 millones al mes de noviembre de 1973, para junio de 1974 trepó a US$ 4.243,060 millones. Una explicación puntual al respecto señala que hubo un “mejor conocimiento de las condiciones locales” y la modificación del proyecto original de potencia instalada de 10.800 MW (con 14 máquinas generadoras) a 12.600 MW (con 18 máquinas generadoras).
La memoria de Itaipú de ese año arguye también la llamada primera crisis del petróleo, que puso fin a la era de los precios alineados, generando un considerable aumento de los costos industriales y de ingeniería. Años sucesivos prosiguieron con la escalada del costo del emprendimiento, la tabla anexa muestra la curva evolutiva del reflejo de datos asentados hasta 1985, año en que comenzó a operar la primera máquina generadora.
Discutir entre los responsables de “defender los intereses del Paraguay” en la entidad es un asunto mágico, sin embargo exteriorizo mi reconocimiento a un colega de trayectoria de la empresa por asociarse a la causa, invalorables discusiones técnico-financieras mantenemos; su aporte es relevante, incluso utilizo un segmento de su exposición en este material.
Prosigo, las fuentes de recursos financieros fueron prescritas en el Art. VIII, “los recursos necesarios para la integración del capital de la Itaipú serán aportados a la ANDE y a la Eletrobrás, respectivamente, por el Tesoro paraguayo y el Tesoro brasileño, o por los organismos financiadores que los Gobiernos indiquen. Parágrafo único - Cualquiera de las Altas Partes Contratantes podrá, con el consentimiento de la otra, adelantarle los recursos para la integración del capital, en las condiciones establecidas de común acuerdo”.
La integración del capital se conformó en aportes iguales de las partes hasta el monto de US$ 100 millones: El Art. IX reza: “Los recursos complementarios a los mencionados en el Art. VIII, necesarios para los estudios, construcción y operación de la central eléctrica y de las obras e instalaciones auxiliares, serán aportados por las Altas Partes Contratantes u obtenidos por la Itaipú mediante operaciones de crédito”.
Esquema financiero del emprendimiento
La particularidad del emprendimiento en cuanto a la proporción de capital vs. costo de la obra es ínfima, en 1973, la relación era del 2,9% (100/ 3.443 US$ millones), circunstancia que motivó la creación de metodología definida en el Anexo C más conocida como; por el pasivo (en función a la deuda).
Es importante señalar que en ningún lugar del Tratado se autoriza a la Itaipú Binacional, ni siquiera indirectamente, a otorgar préstamos ni financiamientos para la instalación o construcción de la obra.
Al contrario, se prohíbe claramente esa posibilidad, pues conforme al modelo instituido, los recursos destinados a la construcción e instalación (conceptuadas como inversiones) solo podían o pueden ser obtenidos mediante préstamos o financiamientos de las Altas Partes o por medio de ellas, es decir, con su garantía, responsabilidad asumida totalmente por el Brasil (NR Nº 4 del 26.04.73) y, por otra parte, los recursos obtenidos de la venta de los servicios eléctricos (ingresos de explotación) solo podían o pueden ser utilizados para pagar, puntualmente, los componentes del costo del servicio de electricidad.
Por tanto, el origen de los recursos y su respectiva aplicación en cada modalidad o etapa se encuentran rígidamente diferenciados entre sí en el Tratado, no pudiendo entremezclarse bajo ningún concepto, so riesgo de distorsionar la finalidad de todo el sistema.
Por lo tanto, nuestra contraparte acabó consolidando su apropiación de las riendas del emprendimiento y de su producción, concentró paulatinamente en sí las siguientes condiciones, causa y efecto de un conflicto de intereses:
1) Copropietario de Itaipú.
2) Por lejos, el mayor consumidor de la energía producida, situación que lo llevó a adecuar gradualmente el aprovechamiento hidroeléctrico a las exigencias operativas de su sistema interconectado, del cual consideran a la Itaipú como una central más.
Herencia
No existe lugar a errores para el partido ganadora de los últimos comicios, no debe hacerse cargo de “cuerpos inertes”.
