ASUNCIÓN. La cosmopolita ciudad ubicada 330 km al este de Asunción, en la triple frontera con Brasil y Argentina se convirtió en una romería, por la expectativa y el entusiasmo de los consumidores que atestaron los comercios formando largas colas, desde antes de la hora pactada para el inicio de la venta.
Los productos de informática y electrónicos son los más requeridos por los compradores paraguayos y brasileños que desde tempranas horas invadieron la ciudad, unida a Foz de Iguazú (Brasil) y Puerto Iguazú (Argentina), tradicional centro de compras que atrae a turistas todo el año.
En una de las más conocidas firmas de venta de electrónicos, registraba a las seis de la mañana una fila de tres cuadras.
Boutiques, hoteles, tiendas de electrónica, textiles, perfumerías y hasta instituciones bancarias abrieron sus puertas a la misma hora para acompañar el evento.
La expectativa de los organizadores duplicó las estimaciones.
“Se esperaba entre 40 y 50.000 personas por día pero ahora es posible que haya 80.000. Calculábamos las recaudaciones en unos 100 millones de dólares. Es posible que las ganancias se dupliquen”, dijo entusiasmada la intendenta de Ciudad del Este, Sandra McLeods.
El “Black Friday” (viernes negro) es una tradición comercial en Estados Unidos en noviembre, un día después del Día de Acción de Gracias.
