Lejos de las clonaciones de tarjetas o los correos electrónicos en que empresarios africanos ofrecen una millonaria suma de dinero, ahora florecen las estafas a través de llamadas telefónicas. El Departamento Contra Delitos Económicos y Financieros de la Policía maneja casos concretos.
En los pasados meses de diciembre, enero y febrero, la Policía Nacional recibió denuncias concretas, comentó a ABC Color el comisario Diosnel Alarcón, de Delitos Informáticos.
El sistema es simple: los estafadores usan un número de teléfono que los vincula con empresas conocidas y de esa forma extraen toda la información posible de sus víctimas, preferentemente personas que tienen parientes en el exterior.
La víctima recibe una llamada del teléfono celular y el estafador se hace pasar por un pariente que quiere volver a Paraguay, proveniente de Estados Unidos o de Europa. El “pariente” pide ayuda, debido a que supuestamente quedó varado en el aeropuerto de México.
La víctima, de buenas a primeras, no accede a creer, pero el estafador se vale de todos los datos que puedan convencerla. Una vez en confianza, el embaucador esgrime el argumento de que tiene consigo sumas de dinero que, de acuerdo a los casos, pueden ir de US$ 30.000 a US$ 100.000.
El estafador explica que no declaró en Aduana –en México– la millonaria suma de dinero, por lo cual debe pagar una multa de US$ 2.000 o US$ 3.000. La víctima, en medio de desesperación (por el pariente) y ansiedad (por el dinero), accede a girar dicho monto.
Tras esto, varias víctimas acudieron al aeropuerto Silvio Pettirossi –el principal de Paraguay– para esperar a sus parientes, pero todo fue en vano. Los estafadores cumplieron el cometido perverso.
La Policía averiguó en las casas de giros de Paraguay y comprobó que los montos fueron retirados en México. El delito se volvió transnacional.
El comisario recomendó tener cuidado a la hora de proporcionar información personal en las redes sociales, debido a que los delincuentes se valen de este medio.
A estar atentos, porque los estafadores desde Norteamérica pueden estar al acecho.
