Las estafas a través de tarjetas de crédito o de débito tienen sus variantes, desde las “clonaciones” hasta los plásticos adulterados. Una innovación que entró con fuerza en el 2012 a Paraguay y que sigue este año es la modalidad de compras on-line.
El subcomisario Diosnel Alarcón, de la sección de Delitos Informáticos del Departamento Contra Delitos Económicos y Financieros de la Policía, en conversación con ABC Color, explicó la nueva modalidad delictiva.
Los integrantes de las bandas de “clonadores” de tarjetas de crédito o de débito generalmente provienen de otros países e ingresan al Paraguay para realizar millonarias compras en el centro de Asunción o Ciudad del Este.
Debido a que las casas comerciales, en conjunto con la Policía Nacional, realizan mayores controles para detectar las tarjetas “clonadas”, los delincuentes cambiaron de modo de operar.
Los estafadores se instalan en un hotel conocido, desde donde acceden a internet y compran mercaderías vía on-line, usando las tarjetas “clonadas”.
La transacción por internet y la falta de un contacto visual entre cliente y comprador facilita la operación a los estafadores, en detrimento de las casas comerciales.
La casa comercial envía las mercaderías adquiridas vía courier al hotel en cuestión, donde el portero recibe la encomienda. Ni siquiera en este momento los estafadores se dejan ver, por lo que es una modalidad muy ingeniosa.
El subcomisario puso un ejemplo de una pareja de argentinos que se alojó en un conocido hotel de Asunción, desde donde realizaron compras on-line en Ciudad del Este y Asunción.
Los argentinos recibieron las mercaderías en el hotel y en las casas comerciales tardaron en darse cuenta de que fueron víctimas de estafa.
La Policía Nacional y el Ministerio Público están al tanto de estos casos, que en su mayoría fueron perpetrados por extranjeros.
Otra modalidad que afecta a los paraguayos es la del engaño perpetrado desde México. Consiste en que una persona se haga pasar por pariente de la ocasional víctima.
El falso “pariente” le dice a la víctima que está varada en México, debido a que le requisaron una millonaria suma de dinero en dólares.
Para subsanar la situación”, “el pariente” pide al afectado un giro de dinero, a fin de pagar una multa a las autoridades mexicanas.
La Policía Nacional, en conjunto con las casas de giros de dinero, se encuentra indagando sobre este tipo de casos.
Casualmente, se dieron casos en el Paraguay de "clonaciones" de tarjetas de crédito que posteriormente fueron usadas en México. Estos casos son investigados por las empresas que regulan el uso de los plásticos.
