Pocos pueden dudar del lugar de Steven Spielberg como uno de los realizadores más importantes de la historia del séptimo arte, cuyo trabajo no sólo se cuenta entre lo más destacado del medio sino que en parte es inspiración para decenas de otros directores y responsable casi directo de varias de las costumbres artísticas y comerciales vigentes en Hollywood actualmente.
Desde que estrenó "Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal" en 2008, Spielberg se había mantenido al margen de la dirección, pero en 2011 el legendario cineasta responsable de clásicos inmortales como "Tiburón" (1975), "E.T." (1982), "Parque Jurásico", "La Lista de Schindler" (ambas de 1993), "Rescatando al Soldado Ryan" (1998) o la saga "Indiana Jones" regresó con nada menos que dos filmes: su debut en la animación con "Las Aventuras de Tintín: El Secreto del Unicornio", y el filme que mañana se estrena en Paraguay, "Caballo de Guerra".
El drama bélico es una adaptación de la novela del mismo nombre del autor británico Michael Morpurgo, y cuenta la historia de Joey, un caballo que en 1914 es comprado por un granjero y forma un fuerte vínculo con el hijo de este, Albert. Sin embargo, el equino y el joven son separados por la Primera Guerra Mundial, cuando Joey es requisado por el Ejército inglés para su empleo en batalla.
El filme cuenta con las actuaciones de Jeremy Irvin, en su primer papel en un largometraje, quien es acompañado por Bennedict Cumberbatch ("La Otra Bolena"), David Thewlis ("Harry Potter y las Reliquias de la Muerte: Parte 2"), Emily Watson ("Dragón Rojo") y Tom Hiddleston ("Thor"), entre otros. Spielberg vuelve a reunirse con dos de sus habituales colaboradores: el director de fotografía Janusz Kaminski y el legendario compositor John Williams.
La película ha conseguido en total siete nominaciones a los premios Oscar, incluyendo Mejor película -el mayor galardón de la ceremonia- y reconocimientos para Kaminski y Williams en las categorías de Mejor fotografía y Mejor banda sonora.