No soy un especialista en Etnografía ni Antropología, soy simplemente y ciudadano sencillo pero práctico y realista; con pensamiento lateral, proclive a la proposición de cambio de paradigma, contraponiendo muchas veces a los tabúes o usos sociales que en la mayoría de los casos son “parte de la cultura o idiosincrasia” de un pueblo y, de tal forma, logran hasta crear normas que lo respaldan.
Nuestro país ya tiene suficientes problemas en todos los órdenes, y no debería continuar con los temas que en mi opinión, son como un quiste o tumor maligno que incide progresivamente y negativamente al resto del cuerpo, y hablamos de los indígenas.
Los defensores de la “cultura del país” pretenden mantenerlos en “estado natural” con hábitat, costumbres, idiomas, etc., con la supuesta intensión de mostrar, como objeto de admiración y otros aspectos (como estudios antropológicos, etc.) a la humanidad universal y turistas.
Debemos entender que mientras tantos se crea un sinnúmeros de problemas al “estado” al sostenerlos en esta situación, tales como:
1. Educación
2. Nutrición
3. Salud
4. Hábitat
5. Vida miserable
6. Control de natalidad (se multiplican)
7. Empleo (Holgazanería, pereza, flojera)
8. Expectativas futuras (Nada), etc.
Todos estos, ¿Cuánto le cuesta al Gobierno?… Creo que deberíamos proporcionales las mismas oportunidades, derechos y obligaciones y pasen a integrar plenamente la sociedad paraguaya.
Para el efecto, se debe iniciar un tratamiento, a nivel nacional, desde el primer ítems, hasta el final, con el objeto de convertirlos en ciudadanos útiles, trabajando y aportando al fisco como cualquier habitante, hoy por hoy ¿a quién le sirven?... a los empleados del INDI, a los políticos en etapa de elección, a los ONG, a los gobernantes de turnos para obtener préstamos a nombres de ellos, etc.
Ing. Apolonio Sánchez