16 de Julio de 2017 11:37

 

Peregrinos haitianos de santuario vudú de Salto de Agua esperan vida mejor

Por AFP

SAUT D’EAU, Haití. Cada fin de semana de mediados de julio, los peregrinos se meten en las aguas de la cascada Salto de Agua y confían sus deseos de una vida mejor a Erzulie, la diosa vudú del amor.

 

“Vamos a la cascada mágica, donde está el espíritu de Erzulie, a bailar, a cantar y a conjurar el mal”, explica Erol Josué, director de la oficina nacional de etnología y quien es también un houngan, un sacerdote vudú.

“La gente habla realmente con Erzulie porque, para nosotros, rezar no es solo arrodillarse y cerrar los ojos: es hablar con el espíritu que se ha convertido en amigo, una mujer con quien podemos conversar, a quien le puedes contar qué está pasando en tu vida”, comenta Josué.

Conjurar el mal

Bajo las cascadas o en aguas más tranquilas, hombres, mujeres y niños se mezclan sin tabúes y sin el miedo a ser juzgados: desnudos, se frotan con una mezcla de hojas de árboles y se lavan para purificarse.

“Nos quitamos nuestra ropa de peregrinos, con ellas se van nuestros malos sentimientos y vivimos un renacimiento: Salto de Agua es eso, un renacimiento”, dice el sacerdote sonriendo.

A pocos metros del agua fresca, Luckner Pierre-Juste canta con tres amigos mientras pone una vela entre decenas ya colocadas al pie de un árbol.

“Vivimos muy mal, así que venimos a adorar a los santos, a ver qué nos pueden dar”, dice un hombre de rostro enflaquecido.

El pequeño grupo caminó por las montañas durante tres días para llegar a este lugar.

“Sufrimos en nuestro hogar, el viaje para llegar aquí es difícil, pero vinimos a las aguas para refrescar nuestro cuerpo y sobre todo nuestro espíritu”, dice Luckner.

Refugio para la comunidad LGBT

En el pequeño pueblo, a dos horas en automóvil de Puerto Príncipe, se mezclan las familias pobres de áreas rurales y los jóvenes burgueses de la capital: este peregrinaje es un extraño ejemplo de amalgama social de la sociedad haitiana.

Mientras que la homosexualidad, a la que se oponen abiertamente algunos parlamentarios, sigue siendo un tabú en Haití, este peregrinaje es un refugio para las personas de la comunidad LGBT (lesbianas, gays, bisexuales y transexuales) .

“Salto de Agua es un verdadero ejemplo de respeto al derecho a ser diferente: verás transgéneros en Salto de Agua, homosexuales que viven abiertamente sus vidas en este pueblo”, cuenta Josué.

“Este es el único lugar donde la gente se puede sentir verdaderamente auténtica: nadie tiene el derecho de molestarlos, de decirles que no pertenecen a este sitio, porque todos son hijos de Erzulie, la madre de la independencia que acepta a todo el mundo” , afirma con satisfacción.

 

 
 

ABC COLOR EN FACEBOOK

 
 
 

COMENTARIOS

Inicie Sesión o Regístrese para comentar.

- ABC Digital no se hace responsable por los comentarios generados o publicados por lectores.
- Los usuarios que utilicen datos falsos en los registros de ABC Digital serán bloqueados.
- Se anularán las cuentas de personas que utilizan este sitio para ofender, insultar, agraviar o publicar groserías. Los comentarios considerados inapropiados serán borrados.
- Los usuarios con más de tres reportes de abuso serán dados de baja.

 

Reportar error

Reportar comentario

Enviar a un amigo